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Al menos 85 militares venezolanos desertaron y entraron a Colombia entre lunes y martes, con lo que ya son 411 los uniformados que han cruzado la frontera desde el pasado 23 de febrero, informaron fuentes oficiales.       

La mayoría de estos militares (328) se presentaron ante la delegación regional Oriente de Migración Colombia que abarca los departamentos de Santander y Norte de Santander, cuya capital es Cúcuta y que alberga el principal paso fronterizo con Venezuela, según detalló esa entidad.           

En el área metropolitana de Cúcuta están los puentes internacionales Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y Tienditas, además de innumerables pasos ilegales a través de trochas.

Ante la sede de Migración Colombia en la Orinoquia, que incluye los departamentos fronterizos de Arauca, Guainía, Vaupés y Vichada, se presentaron 37 militares venezolanos.

Al departamento de La Guajira (norte) llegaron 26 militares, mientras que en el resto de la región caribeña se presentaron 6, en la región andina 7, en la zona occidental 6 y uno más llegó a Antioquia, cuya capital es Medellín.

El director general de Migración Colombia, Christian Krüger, explicó que algunos de estos militares llegan a Colombia con uniforme y armamento, mientras que otros lo hacen de civil y en ocasiones acompañados de sus familias.

Por eso, Krüger comentó que ante esa situación varias entidades colombianas están trabajando "eficientemente y rápidamente" en cada uno de los casos que atenderán de manera individual. Además, destacó que a su llegada solicitan refugio, por lo que cada caso es analizado por la Cancillería para darles una respuesta conforme a la información que aportan y tras un "trabajo de verificación".

Las deserciones comenzaron el pasado 23 de febrero, cuando un grupo de voluntarios intentó ingresar desde Colombia y Brasil la ayuda humanitaria colectada por una coalición internacional y que busca aliviar la crisis que se vive en Venezuela.

Un goteo

Las deserciones empezaron como un goteo el pasado sábado, durante la fallida operación de ingreso de ayuda humanitaria.

"El poder militar de Maduro está sometido a esta dinámica erosiva que ya ha sufrido su apoyo popular. Las deserciones forman parte de un proceso de desgaste, de socavamiento de las bases", declaró a la AFP el analista Luis Salamanca.

Guaidó, quien se halla en Colombia desde el pasado viernes desafiando una prohibición de salida del país, ofrece amnistía a los uniformados que rompan con Maduro, pero el mando militar, al que el mandatario socialista ha dado vasto poder, le declara lealtad.

Buscando quebrar a la cúpula, EE. UU., ofreció incluso eximir de sanciones a los oficiales que reconozcan a Guaidó, tras lo que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, dijo que no se dejarán comprar.

"La deserción de soldados sueltos no va a quebrar el sistema de Maduro por sí mismo. Tiene que pasar al nivel más alto, almirantes, capitanes, coroneles, y generales", afirmó a AFP Christopher Sabatini, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Columbia.

Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit (Londres), destaca que así como es difícil que rangos bajos o medios puedan conducir con éxito un golpe de Estado o una insurrección, también lo es que el aparato de seguridad defienda áreas estratégicas, si aumentan las deserciones.

Dos generales figuran entre los apresados por el estallido de dos drones cargados de explosivos cerca de una tarima donde Maduro encabezaba un acto militar, el pasado 4 de agosto.