• Venezuela |
  • |
  • |
  • EFE

La venezolana Ana Rosario Contreras, una enfermera que impulsó las protestas sociales en su país a mediados de 2018, aseguró que convocó a estas manifestaciones para defender su hogar y el de sus compañeras, pues la crisis económica estaba afectando de manera importante a las familias.

En una entrevista con Efe, la mujer de 55 años recuerda que los profesionales de la enfermería "tienen familia que mantener" y que la mayoría de los hogares venezolanos son regidos por mujeres solas "que estamos echando, como se dice en criollo, para adelante con nuestros hijos".

"Y eso, por supuesto, nos hizo actuar de una manera de decir: ¿qué estamos haciendo? (...) el 20 de junio salió el gremio de enfermería anunciándole al país que íbamos el 25 de junio a un paro indefinido", recuerda la también presidenta del Colegio de Enfermeras de Caracas.

Ana Rosario Contreras, enfermera venezolana. EFE/END

La hoy líder social destaca que para el momento en que convocó a su gremio al paro el país estaba "aletargado" pese a que la crisis económica recrudecía y señala, "la gente estaba esperando que alguien diera el primer paso" para salir a protestar.

En ese sentido, recalca con mucho orgullo que el gremio de enfermería -constituido en su mayoría por mujeres- fue el que "prendió la mecha" de los cuatro meses de protestas que encabezaron distintos trabajadores públicos en exigencia de mejores salarios para cubrir las necesidades de sus familias.

A su juicio, las mujeres del sector salud demostraron estar en "avanzada" y hoy asegura que así como las enfermeras lideraron las protestas de 2018, este año formarán parte de la solución a la crisis política y social en Venezuela, donde, afirma: "ser mujer es una batalla titánica".

Contreras explica que hace esta afirmación porque las mujeres en Venezuela todos los días se levantan a pensar en lo que cocinarán para comer o en cómo harán para pagar el pasaje del transporte público, pues la crisis ha llevado a la escasez de medicinas y alimentos y al deterioro de las unidades de transporte.

"Ser mujer en Venezuela es decir que un niño que come basura nos duele a todos, un niño que muere porque no hay medicamentos nos está doliendo a todos", apunta.

Pese a estas calamidades, sostiene que ser mujer en su país también "es tener sueños de libertad" y hoy Contreras se ha unido a trabajar con la oposición para lograr que el gobernante Nicolás Maduro abandone el poder ante la "usurpación" que consideran hace el mandatario por ganar unas elecciones tachadas de fraudulentas.

La enfermera ha sostenido encuentros con el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, reconocido por medio centenar de países como presidente interino, y le ha manifestado su disposición de formar parte de la "reconstrucción" del país.

"Él sabe que cuenta con enfermería, pero no solamente es que lo sepa es que se nos ocupe", comenta y considera importante que las enfermeras formen parten de la reconstrucción del sistema sanitario público.

Así, Contreras invita a las mujeres de su país -que celebran este 8 de marzo el Día de la Mujer- a no tener miedo, a salir a "defender" a su país porque dice "a la mujer venezolana le llegó la hora de rescatar el orden constitucional".

"Las mujeres hemos demostrado que somos un ser bendecido por Dios, primero porque Dios nos dio un carácter fuerte. Yo creo que es el momento de tomar decisiones, es el momento de que no podemos tener miedo (...) -es el momento de decir- los derechos se defienden, que no podemos bajar la cabeza", agrega.

La enfermera venezolana defiende de esta manera "la preponderancia de la mujer", sin caer, asegura "en el avasallamiento del sexo masculino", porque en su criterio debe haber igualdad y no competencia.

"Yo no compito con el hombre, yo simplemente trato de que mi posición sea respetada y que mi opinión tenga el mismo valor" que la de un hombre "porque las mujeres hemos demostrado (...) que tenemos perspectivas pero que también hemos demostrado que a la hora de tomar determinación nadie nos saca de nuestros caminos", dijo.