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El Tesoro estadounidense dio hoy una nueva oportunidad a los acreedores de General Motors, que ayer habían rechazado el plan de reestructuración de la deuda del constructor, presentando una mejora de la oferta y blandiendo la amenaza de que pierdan todo. Los tenedores de deuda no garantizada, a quienes se proponía un 10% de las acciones de GM a cambio de sus bonos, recibieron la propuesta de compra de un 15% suplementario del capital.

La primera versión de la reestructuración de los 27.200 millones de dólares de deuda no garantizada de GM terminó en fracaso ayer, debido a la falta de interés de los inversores que se consideraban perjudicados en relación a otros actores de la negociación, especialmente los sindicatos. Pero la nueva oferta fue recibida de manera más positiva. El comité oficioso de los portadores de títulos de deuda no garantizada, que representa aproximadamente el 20% de su valor, se mostró favorable al acuerdo. La nueva propuesta "abre la posibilidad a los acreedores de recuperar una parte mayor de su inversión en relación a la oferta anterior", anunció el comité.

La administración estadounidense anunció una nueva fecha límite para que se pronuncien los acreedores: el sábado 30 de mayo a las 5:00 pm (hora estadounidense). Si se produce un nuevo fracaso, los acreedores podrían perder lo esencial de su inversión: el Tesoro advirtió que, en ese caso, los nuevos bonos que se les atribuirían serían "reducidos sustancialmente o eliminados". La nueva oferta se inscribe claramente en el marco de una quiebra del constructor, que cada vez se considera más probable por las partes involucradas.

Activos tóxicos quedarán en la "antigua GM"
Una vez pronunciada la quiebra, los acreedores tendrán que comprometerse a apoyar el plan del gobierno, que prevé la venta de los activos sanos del grupo a una "nueva GM", que saldría rápidamente del proceso de quiebra. Sin embargo, los activos tóxicos se quedarían en la "antigua GM", que sería liquidada judicialmente en un proceso que podría durar años.

Después de esta reforma, el Tesoro estadounidense será dueño de 72,5% del "nuevo" GM, el fondo de gestión sindical encargado de financiar la cobertura médica de los jubilados del grupo tendrá 17% y los acreedores de deuda un 10% (antes de que ejerzan su opción a nuevas acciones). La proporción que correspondería al Tesoro podría reducirse además en caso de que Canadá entrara en el capital. Como estaba previsto, el sindicato del automóvil UAW recibirá el lunes nuevas acciones que les permitirán obtener el 2,5% del capital del constructor.

El Tesoro aportará más de 50.000 millones de dólares para ayudar al constructor durante su reforma. En su comunicado, los acreedores subrayaron que en la nueva oferta se prevé que 40.000 millones sean transformados en capital, contra 10.000 en el anterior proyecto. El balance de la "nueva GM" será mucho más sólido, se congratularon los acreedores. Para Cesare de Novellis, de Meeschaert New York, la mayor "flexibilidad" de los acreedores es positiva pero "no cambia verdaderamente las cosas". GM sigue teniendo un flujo de caja negativo y no logra deshacerse de Opel. "Cuanto antes llegue la quiebra antes podrá reformarse la empresa", comentó el analista.

El futuro de Opel, filial alemana de GM, no pudo ser aclarado durante la reunión de ayer en la sede del gobierno alemán. Después de ocho horas de reunión nocturna sobre las condiciones de venta de Opel, Berlín expresó su "decepción" ante la actitud del gobierno de Estados Unidos. El ministro de Finanzas Peer Steinbrück explicó esta mañana, visiblemente cansado y molesto, que GM reclama 300 millones de euros suplementarios al gobierno alemán.