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  • EFE

Más de un millón de neoyorquinos y turistas desafiaron las bajas temperaturas para presenciar el descenso de la bola de cristal iluminada en la céntrica plaza de Times Square, una tradición que marca la entrada del Año Nuevo y que cumplía esta noche cien años.

Foráneos, visitantes de otros estados y residentes de los cinco barrios que forman Nueva York se apretujaron muchas horas antes en las zonas designadas por la policía para presenciar la bajada de la esfera multicolor sobre el edificio Uno Times Square.

El emblemático edificio a comienzos del siglo pasado fue la sede del diario The New York Times y está ligado al origen de esta peculiar forma de recibir al nuevo año.

Diversas actuaciones musicales, y entre ellas la de Carrie Underwood y Lenny Kravitz, amenizaron la espera de los celebrantes, muchos de los cuales exhibían gafas, gorros y otros adornos alusivos al 2008.

Un minuto antes de la medianoche, la bola de cristal inició su descenso por el mástil de unos 24 metros de longitud y los últimos diez segundos del recorrido fueron coreados por miles de gargantas al unísono hasta iluminarse el número 2008, con la voz de Frank Sinatra y su "New York, New York" resonando en la plaza.

Los organizadores del evento prepararon para esta ocasión una esfera más respetuosa del medio ambiente y se diseñó de forma que usara menos electricidad de lo habitual, sin perder por ello luminosidad.

Los cerca de 700 triángulos de cristal y 9.576 lámparas LED (diodo emisor de luz) generaron en la espectacular bola los efectos de luz y color con que Nueva York ha dado la bienvenida al 2008.

Más de una tonelada de confeti inundó a los congregados en esta carismática plaza neoyorquina nada más entrarse en el Nuevo Año, a los que los organizadores añadieron en esta ocasión numerosos mensajes escritos en más de 20 idiomas por neoyorquinos y turistas que pasaron por Times Square en los días previos a la Nochevieja.

Como en años anteriores y sobre todo después de los atentados del 11 de septiembre del 2001, se han aplicado estrictos controles para el acceso del público al recinto de Times Square y calles próximas y policías de paisano han estado vigilantes entre la multitud.

También se restringió o prohibió el transito de vehículos por las cercanías de Times Square y las autoridades no han cesado de recomendar a los celebrantes que utilicen el transporte público en sus desplazamientos.

Las principales cadenas de televisión estadounidense transmitieron programas especiales en los que se mezclaron las actuaciones musicales con las muestras de jubilo de los celebrantes y sus deseos de que sea un año feliz para todos aquellos que les escucharan.