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Un general del Ejército venezolano sancionado por Estados Unidos huyó a Colombia, en momentos en que aumenta la presión internacional sobre el gobierno de Nicolás Maduro, dijeron este lunes dos fuentes conocedoras del asunto.

Carlos Rotondaro fue cuestionado por el manejo de un programa estatal de medicinas que administra el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, organismo que presidió durante 10 años.

El exfuncionario, que había dejado el cargo hace un par de años, solicitó refugio en Colombia hace pocos días, agregaron las fuentes.

Desde enero, cientos de oficiales han desertado de Venezuela y cruzado la frontera hacia Colombia, tras una oferta de beneficios jurídicos que garantizó el líder de la oposición Juan Guaidó, cuando se proclamó presidente interino.

Sin embargo, hasta ahora pocos generales habían aceptado el ofrecimiento de Guaidó.

El ministerio de Comunicación no respondió a solicitudes de comentarios y Rotandaro tampoco.

Los militares de alto rango son considerados clave para mantener en el poder a Maduro, que ha presidido 5 años de recesión del país petrolero, que sufre además una hiperinflación y del que han migrado unos tres millones de personas desde 2015, según Naciones Unidas.

Militares desertados

En marzo de 2018, el exfuncionario Rotandaro fue incluido en la lista de sancionados por el gobierno de Donald Trump.

El Gobierno de Colombia informó en un comunicado que ha acogido a cerca de 1,000 exmilitares venezolanos que llegaron al país en busca de protección, y ahora permanecen bajo custodia de la Fuerza Pública colombiana tras un proceso que incluye la entrega de armas.

El texto publicado el domingo explica que los militares “han manifestado cesar cualquier tipo de actividad militar”.

Juan Guaidó. Archivo/END

“Desde el pasado 23 de febrero, se ha producido la llegada al territorio colombiano de cerca de 1,000 miembros de las fuerzas de seguridad venezolanas y de cerca de 400 miembros de sus familias, en busca de protección”, explica el texto de la Cancillería colombiana.

Los exmilitares y sus familiares tramitan solicitudes de refugio y reciben salvoconductos que les permitirán permanecer en el territorio colombiano en tanto el ministerio de Relaciones Exteriores adelanta los trámites correspondientes.

Colombia afronta crisis

El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, agradeció hace semanas a los militares que cruzan a Colombia por “la valentía y espíritu patriota” al dejar las filas de las fuerzas que respaldan al presidente en disputa Nicolás Maduro.

Pese a llamados internacionales y del propio Guaidó a los militares para que respalden la transición pacífica en Venezuela, los altos mandos militares continúan del lado de Maduro, a quien reconocen como presidente legítimo de Venezuela.

Durante el proceso de acogida, los militares y sus familiares suelen ser entrevistados por autoridades migratorias y reciben atención básica en salud, apoyo legal, alojamiento transitorio y alimentación.

El comunicado expresa lo que significa para Colombia la actual crisis que atraviesa Venezuela, donde cada vez más venezolanos huyen del país para escapar del hambre, la escasez y el deterioro de la situación de derechos humanos.

“Colombia ha enfrentado la más compleja y desafiante crisis migratoria de su historia con generosidad y decisión, con total apertura y transparencia. Sin embargo, esto demanda la activa colaboración de la comunidad internacional”, indica el texto.

La Cancillería agradeció a la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) por responder positivamente a solicitudes del Gobierno colombiano de ofrecer apoyo logístico para la atención de los solicitantes de refugio.

El organismo informó que trabaja conjuntamente con el embajador en Colombia designado por el presidente encargado Juan Guaidó en la identificación de medidas que permitan ofrecer soluciones de mediano plazo a los miembros de este grupo de personas. Por el momento, se mantienen en centros de alojamientos transitorios.

El comunicado oficial indica que “el Gobierno colombiano no tolerará ninguna alteración del orden público o amenazas a la seguridad por parte de ningún ciudadano, de ninguna condición o nacionalidad y estará atento a tomar las decisiones a que haya lugar en caso de presentarse alguna amenaza de esta naturaleza”.