•   Caracas, Venezuela  |
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  • AFP

Agentes de inteligencia detuvieron este jueves a Roberto Marrero, jefe de despacho de Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países, ante lo cual Estados Unidos exigió su inmediata liberación.

"Secuestraron a @ROBERTOMARRERO, jefe de mi despacho. Él denunció a viva voz que le sembraron (pusieron intencionalmente en su casa) dos fusiles y una granada", señaló Guaidó en Twitter, al tiempo que exigió que el político sea "liberado de inmediato".

Marrero fue arrestado en la madrugada por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) tras allanamientos a su residencia y a la del diputado opositor Sergio Vergara, quien vive cerca, en el sector capitalino de Las Mercedes.

Según Guaidó, jefe del Parlamento de mayoría opositora, el procedimiento comenzó a las 02H00 locales (06H00 GMT) y se desconoce el paradero de su colaborador. El propio Guaidó fue detenido el 13 de enero pasado y dejado libre al cabo de una hora.

"En este momento están entrando en la casa del diputado Vergara y a mi casa un grupo fuerte del Sebin (...), están tumbando la pared", dijo Marrero en un audio grabado durante la operación y difundido en redes sociales. Al fondo se escuchan golpes.

Cuando se lo llevaban preso "me gritó que le habían metido dos fusiles y una granada. Ellos (los funcionarios del Sebin) lo mandaron a callar y le dije que tuviera mucha fuerza", declaró a su vez Vergara a periodistas.

Según la ONG Foro Penal, en Venezuela hay unos 866 "presos político", de los cuales 91 son militares y 775 civiles.

La detención de Marrero agitó aún más las aguas de la turbulenta crisis venezolana, que avanza hacia un nuevo pico con la advertencia de Guaidó de que pronto marchará con sus partidarios hacia el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, para posesionarse en su cargo.

Pero Cabello, número dos del chavismo y presidente de la oficialista Asamblea Constituyente, ha advertido que las fuerzas de Maduro no tolerarán que Miraflores "se convierta nuevamente en el palacio de los negocios de la oligarquía".

Como parte de sus planes para ir a Miraflores, Guaidó organiza una movilización nacional y para ello emprendió el pasado sábado una gira por varios estados.

En su ofensiva contra Maduro no descarta pedirle al Legislativo que autorice una intervención militar extranjera.

Washington, su más ferviente aliado, tampoco excluye una acción armada para sacar a Maduro, a quien se ha propuesto estrangular económicamente con sanciones como un embargo petrolero que se hará efectivo el 28 de abril.

Sin embargo, Guaidó reconoce que antes debe tener a las Fuerzas Armadas "totalmente alineadas", su mayor desafío pues hasta ahora la cúpula militar se mantiene leal a Maduro.

Durante el gobierno del líder socialista, iniciado en 2013, Venezuela cayó en la peor crisis socioeconómica de su historia moderna con hiperinflación y escasez de alimentos y medicinas.