•   Brasilia, Brasil  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El filósofo Olavo de Carvalho, vehemente anticomunista y "gurú" del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ha generado una visible incomodidad en sectores del Gobierno, al punto de que el vicepresidente y general Hamilton Mourao ha dicho que sus "ofensas" han pasado del "límite personal".

De verbo demoledor, este profesor de filosofía de 71 años es uno de los pilares ideológicos del propio mandatario y de sus tres hijos volcados a la política: el diputado Eduardo, el senador Flavio y el concejal de Río de Janeiro Carlos Bolsonaro.

De Carvalho se aproximó de Bolsonaro en los últimos tiempos y, de acuerdo con el propio mandatario, ha tenido influencia en su concepción política y hasta en la formación del Gobierno, al extremo de que llegó a recomendar a algunos de los ministros del actual gabinete.

Así como Bolsonaro, es un ferviente defensor de los valores cristianos y de la civilización occidental y se declara admirador de Donald Trump, aunque es más próximo a Steve Bannon, exasesor del mandatario estadounidense e ideólogo de la nueva extrema derecha internacional.

De hecho, en una cena que constituyó el primer compromiso de su reciente oficial visita a Estados Unidos, Bolsonaro fue agasajado por un grupo de personalidades de la política y la academia y se sentó a la mesa flanqueado por De Carvalho y Bannon.

Tras esa cena, el filósofo tildó de "idiota" al vicepresidente Mourao y acentuó así sus críticas al sector militar del Gobierno de Bolsonaro, un capitán de la reserva que tiene en su gabinete a ocho ministros que proceden de las Fuerzas Armadas.

Sus censuras a Mourao y al sector castrense comenzaron casi con el inicio del Gobierno, cuando declaró que los militares debían "reaccionar a las mentiras de los medios, que fueron la primer área social ocupada por los comunistas".

De Carvalho acusó "a las Fuerzas Armadas de, por omisión, haber abierto el camino para la conquista del poder por los comunistas" y de "callar" frente a las críticas de la prensa "contra Bolsonaro, su familia" e incluso contra él mismo.

Hasta ahora, Mourao y los militares del Gobierno habían intentado obviar sus comentarios, pero el vicepresidente se mostró afectado al ser tratado de "idiota" y llegó a decir que puede llevar al "gurú" de Bolsonaro a los tribunales por esas "ofensas".

"Creo que Olavo de Carvalho llegó al límite en términos de ofensa personal", declaró Mourao, considerado una especie de "portavoz" del ala militar del Gobierno.

 

El filósofo no respondió a Mourao pero insistió en sus ideas a través de las redes sociales, en las cuales aseguró que "en Brasil los medios no son periodismo y las universidades no son educación", sino "organizaciones políticas al servicio del movimiento comunista internacional".

De Carvalho ha dicho en otras ocasiones que la ultraderecha ha logrado el poder en Brasil, "pero no domina la estructura cultural".

En su opinión, el siguiente paso del proceso debe ser "conquistar las universidades y el pensamiento", lograr la "hegemonía cultural" y "acabar" con la "dictadura mediática" dominada por la izquierda.

Tal vez por esa convicción, el filósofo recomendó para ocupar el Ministerio de Educación a uno de sus seguidores, el colombiano Ricardo Velez Rodríguez, lo cual fue atendido por Bolsonaro.

Sin embargo, crecientes roces entre diferentes alas de derechas que conviven en el Gobierno sembraron polémicas en el ministerio de Rodríguez, quien en los últimos díez días ha cambiado tres veces de viceministro y ha visto como algunos de los "alumnos" del filósofo renunciaban a altos cargos que ocupaban en su despacho.

Coincidencia o no, en medio de esos movimientos, De Carvalho dijo que "jamás" quiso que sus "alumnos" ocuparan cargos en el Gobierno, pero que con la llegada al poder de Bolsonaro pensó que "podrían hacer algo bueno" por el país.

"Pero ahora no puedo callar más. Todos mis alumnos que ocupan cargos en el Gobierno", que cifró en unas "pocas decenas", deberían "abandonarlos cuando antes y volver a su vida de estudios", porque el Ejecutivo "está lleno de enemigos del presidente" y "del pueblo", agregó en sus redes sociales.