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SEÚL / AFP

El régimen norcoreano amenazó ayer viernes con tomar medidas de “legítima defensa”, si el Consejo de Seguridad de la ONU le impone sanciones por su ensayo nuclear del lunes, a lo que Washington respondió tener suficientes tropas en Corea del Sur para proteger a este aliado clave.

Poco después, la agencia surcoreana Yonhap informó de que Corea del Norte había realizado un nuevo disparo de misil de corto alcance hacia aguas de la costa este, que se agrega a los misiles lanzados a comienzos de la semana coincidiendo con la prueba nuclear.

La tensión no hace más que aumentar en la península coreana desde que el régimen liderado por Kim Jong-Il procedió al segundo ensayo nuclear de su historia y amenazó con atacar a Corea del Sur, renunciando al armisticio de 1953 que puso fin a la Guerra de Corea.

Desafiando la condena internacional por su programa nuclear, el solitario régimen comunista amenazó el viernes con tomar medidas en caso de sanciones.

“Si el Consejo de Seguridad de la ONU nos provoca, serán inevitables nuevas medidas de legítima defensa”, afirmó el ministerio norcoreano de Relaciones Exteriores en un comunicado citado por la agencia KCNA.

“Todo acto hostil del Consejo de Seguridad de la ONU equivaldrá a una ruptura del armisticio”, agregó el ministerio norcoreano.

“El mundo verá pronto cómo nuestro ejército y nuestro pueblo se levanta frente a la opresión y el despotismo del Consejo de Seguridad de la ONU y hace respetar su dignidad y su independencia”, agregaba el comunicado.

No hay claridad sobre sanciones

El Consejo de Seguridad estuvo negociando una respuesta al ensayo nuclear de Corea del Norte y se espera que acuerde una resolución que condene a Pyongyang, pero aún no está claro si se le impondrán sanciones.

“Es una negociación complicada”, dijo el embajador británico John Sawers, luego de la última ronda de conversaciones el jueves. “Necesitamos más tiempo”, agregó.

Rusia dice que se opone a castigar a Pyongyang “en vano” mientras que China --otro miembro permanente del Consejo de Seguridad con derecho a veto-- teme un posible flujo de refugiados a través de la frontera si el régimen norcoreano colapsa.

Corea del Sur y Estados Unidos elevaron el jueves el nivel de alerta para sus tropas en la península, y el ministerio de Defensa surcoreano dijo que se vigilaban de cerca las fronteras terrestres y marítimas con el Norte.

El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, en camino hacia una reunión de seguridad en Singapur, acusó a Corea del Norte de actuar de manera “muy provocadora, agresiva”.

Gates dijo, sin embargo, que no se constataron movimientos de tropas poco habituales en el Norte, que cuenta con unas Fuerzas Armadas de 1 millón 100 mil miembros, mientras que el Sur suma un total de 708,500 uniformados surcoreanos y estadounidenses.

“No creo que tengamos necesidad de reforzar nuestra presencia militar en el Sur. Si los norcoreanos hacen algo extremadamente provocador en el plano militar, tenemos los medios de encararlo”, declaró Gates.

En una señal de que un posible conflicto se avecina, barcos de pesca chinos empezaron a abandonar una zona marítima sensible en el Mar Amarillo, en la frontera intercoreana. La mitad de los 280 buques chinos que pescaban cangrejos en esta zona situada en la línea fronteriza entre ambos países, se retiraron.

A pesar de la tensión cada vez más intensa, centenares de surcoreanos viajaron al norte este viernes para trabajar en un complejo industrial conjunto, y barcos comerciales del Norte navegaban hacia el Sur, informó la agencia surcoreana Yonhap.