•   Caracas, Venezuela  |
  •  |
  •  |
  • EFE

La presión de Estados Unidos contra el régimen de Nicolás Maduro ha incrementado, al cumplirse este sábado dos meses de que el jefe del Parlamento de Venezuela, Juan Guaidó, se adjudicara las competencias del Ejecutivo ante la "usurpación" que, considera, hace Nicolás Maduro de la Presidencia.

Este sábado, el Gobierno de Estados Unidos, accionista mayoritario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), informó que hizo valer su influencia para anular la asamblea anual de ese organismo en China, después de que Pekín se negara a conceder el visado a Ricardo Hausmann, delegado del líder opositor venezolano Juan Guaidó ante ese ente.

Un día antes, el viernes, John Bolton, asesor de Seguridad Nacional del gobierno norteamericano, expresó que la detención del jefe de despacho de Juan Guaidó, Roberto Marrero, es "un gran error del régimen" de Nicolás Maduro y le advirtió: "no estamos jugando".

El directorio del BID, con sede en Washington, y la Corporación Interamericana de Inversiones (BID Invest) "aprobaron una resolución por la que la Reunión Anual de las Asambleas de Gobernadores de ambas instituciones no se llevará a cabo en Chengdu (China)".

La negativa de China, uno de los pocos aliados internacionales del Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, a otorgar el permiso a Hausmann fue la gota que colmó el vaso para que el BID anulase el encuentro anual, a una semana de su teórica celebración.

La presión del Gobierno estadounidense para que la suspensión ocurriese fue abanderada por el vicepresidente Mike Pence, que criticó en un artículo la decisión de Pekín de no otorgar el visado a Hausmann y acusó al gigante asiático de "minar el avance de la democracia" en Venezuela.

"Es la primera vez en la historia del banco que una nación anfitriona (de la reunión anual) rechaza a uno de los miembros", dijo Pence en un artículo publicado en el diario "The Miami Herald", al señalar que Hausmann no podrá asistir como "representante legítimo" de Venezuela.

Así, la que se esperaba que fuera una reunión de rutina dentro del cronograma de la entidad multilateral terminó salpicada por la crisis venezolana, que ha dividido a Pekín y Washington por su respaldo respectivo al Gobierno de Maduro y a Guaidó, quien el pasado 23 de enero se proclamó presidente interino.

Además de Estados Unidos, que tiene un 30% del accionariado del BID, otros países que han reconocido a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela, como Brasil (11%), Argentina (11%), Colombia (3%), Chile (3%) y Perú (1.5%), entre otros, también aprobaron la suspensión de la cita.

Tras la decisión, se abrió un plazo de 30 días para seleccionar una nueva sede y fechas para la celebración del encuentro anual del BID, que reúne a ministros de finanzas y de desarrollo de los 48 países que lo integran.

Falta por ver si la medida del BID tendrá consecuencias en la nueva ronda de negociaciones entre China y EE. UU., prevista para los próximos 28 y 29 de marzo en Pekín y que tiene por objetivo poner fin a la guerra comercial entre ambos.

CHINA ADMITE DIFICULTADES

El Gobierno chino China admitió este sábado haber encontrado "dificultades a la hora de permitir la asistencia de los representantes de (el líder opositor y presidente encargado de Venezuela, Juan) Guaidó" a la reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En un comunicado de prensa remitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Pekín justificó su decisión ya que "Guaidó no ha sido elegido presidente a través de procedimientos legales y, por tanto, carece de legitimidad".

Todo ello, dice China, "a pesar de que el gobernador designado por Guaidó ha superado las votaciones del BID".​

Además, Pekín acusó a "ciertos países" de la cancelación de la reunión anual del organismo, motivada por la denegación del visado a Ricardo Hausmann, el representante de Guaidó ante el BID.          

"Ciertos países han tratado de imponer sus ideas sobre otros, manipular la cuestión venezolana y forzar la participación de los representantes de Juan Guaidó en la reunión sin tener en cuenta el objetivo del encuentro", reza el texto de la cancillería china.

En ese sentido, China rechazó cargar con la responsabilidad de la cancelación de la reunión, insistió en que el objetivo del encuentro es la "cooperación amistosa" y mostró su desacuerdo con lo que consideró "politización" del foro.                         

BOLTON CON NUEVA ADVERTENCIA

En una entrevista con la cadena hispana Univision, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, aseveró el viernes que vendrán "acciones más significativas" si no se avanza hacia una transición democrática en Venezuela.

"Este acto de represión (la detención de Marrero) por parte del régimen de Maduro es un gran error. Les hemos advertido tan claramente como pudimos que no deben hacer nada que interfiera con las operaciones del Gobierno interino (...)", dijo.

Bolton participó en una reunión que mantuvo el presidente Donald Trump con los gobernantes de Bahamas, Jamaica, Santa Lucía, Haití y República Dominicana en Mar-a-Lago, su residencia en Palm Beach, en el sureste de la Florida.

En coincidencia con esta reunión, el Gobierno estadounidense anunció este viernes sanciones contra el Banco Nacional de Desarrollo de Venezuela (Bandes) y sus filiales en Uruguay y Bolivia, así como al Banco de Venezuela y el Banco Bicentenario.

La decisión, según un comunicado oficial, se adoptó "en respuesta al arresto ilegal" del jefe de despacho del líder opositor venezolano Juan Guaidó, quien es respaldado por Estados Unidos y medio centenar de países como presidente encargado de Venezuela.

“VAMOS A ESCRIBIR LA HISTORIA”

Al cumplirse este sábado dos meses desde que se adjudicara las competencias del Ejecutivo, Juan Guaidó pidió este sábado a la militancia opositora "confianza" y mantenerse "en las calles".

"Les pido su presencia en las calles y un intangible: confianza, no en Juan Guaidó, confianza en ustedes (...) en que lo vamos a lograr", dijo el opositor en un mitin con miles de simpatizantes en el estado de Anzoátegui (noreste).

Guaidó dijo que ha "avanzado" y obtenido "victorias" y aseguró que Maduro está "derrotado".

"Nosotros vamos a escribir la historia", añadió al insistir a sus seguidores que deben organizarse para marchar "pronto" al palacio presidencial de Miraflores, donde espera reclamar una oficina.

Esta jornada también se cumple un mes del fallido intento opositor de ingresar la ayuda humanitaria por las fronteras, una fecha que el chavismo celebra en las calles de Caracas como una "victoria".

Guaidó reaccionó a esta manifestación y señaló que es "miserable" y "vil", al tiempo que volvió a responsabilizar al Gobierno de Maduro por la quema de las donaciones y la violencia que desató en la frontera entre Venezuela y Colombia entonces.

RÉGIMEN DE MADURO EN NUEVA TRAMA

Por su parte, el Gobierno de Nicolás Maduro afirmó este sábado que el partido Voluntad Popular (VP), del jefe del Parlamento, Juan Guaidó, planificaba los "asesinatos" de varios líderes chavistas con el uso de paramilitares centroamericanos.

El ministro de información venezolano, Jorge Rodríguez, aseguró que los principales dirigentes de VP, entre los que se incluye el líder opositor preso Leopoldo López y el propio Guaidó, coordinaban acciones para iniciar una "fase de ataque" al Gobierno de Maduro.

Según el funcionario, los opositores entregaron a paramilitares centroamericanos "un listado de cuáles era los líderes (chavistas) que debían ser asesinados", así como de los servicios públicos que debían afectar con explosivos.

También dijo que los centroamericanos ejecutarían "falsos positivos" vistiendo el uniforme de la Fuerza Armada venezolana y que estos hechos estaría secundados de un llamado a huelga general y de un "asalto" al palacio presidencial de Miraflores, desde donde despacha Maduro.