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  • EFE

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, lanzó una "bola de humo" con su hipótesis de que Emmanuel, hijo de la rehén Clara Rojas y un guerrillero de las FARC, está en Bogotá en manos de un ente estatal de asistencia, afirmó una agencia de noticias afín a las FARC.

"A quién se le puede ocurrir que las FARC, que desconocen todas las instituciones del Estado, vayan a confiar al ICBF (del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) un hijo de ellos", apuntó la Agencia de Noticias Nueva Colombia (Anncol) en su página web.

Uribe "desapareció al hijo de Clara como por arte de magia. Largó una 'bola de humo'", señaló Anncol en su sitio electrónico, en el que suele difundir comunicados, entrevistas y proclamas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El mandatario colombiano, con su "inquina visceral, no acepta ni permite que se dé una acción positiva de la insurgencia", agregó.

La agencia, que suele publicar sus notas desde Estocolmo, aludió a la hipótesis lanzada este lunes por el gobernante desde la base aérea de Apiay, vecina a la ciudad colombiana de Villavicencio, de que Emmanuel está en Bogotá en manos del ICBF.

En un largo mensaje, Uribe acusó a la guerrilla de no entregar a los tres secuestrados que el 18 de diciembre pasado prometió liberar porque no tiene en su poder al hijo de la ex candidata a la vicepresidencia, Clara Rojas.

"Desafortunadamente este señor (Uribe) es un ave de mal agüero. Lo sospechamos desde el momento del anuncio de su visita a la Base de Apiay", vecina a Villavicencio, la base de operaciones para la entrega de los tres rehenes de las FARC.

Según el jefe de Estado colombiano, Emmanuel, que nació en cautiverio hace más de tres años, estaría en Bogotá, tras ser entregado por las FARC a una organización estatal de asistencia en 2005.

El menor estaría al cuidado del estatal ICBF, tras ser entregado en la regional de San José del Guaviare (sur), con el nombre de Juan David Gómez Tapiero.

La agencia también se refirió a la denuncia de las FARC de un incremento de los operativos militares en las selvas colombianas, por el cual postergaron la entrega de los secuestrados.

"Siempre tuvimos el temor de la persecución. Sabíamos de las enormes dificultades para llevar a feliz puerto la empresa. Sabíamos que en el área hay 20.000 soldados -máquinas de matar- dispuestos a todo", señaló Anncol.

"Con su lengua de fuego confundiéndolo todo, echando babaza de odio contra las FARC. Ahí se vio su odio", apuntó Anncol, quien acusó a Uribe a negarse "a escuchar" porque "es la palabra del Anticristo".

Las FARC anunciaron el 18 de diciembre la liberación de Rojas, de su hijo y de la ex congresista Consuelo González de Perdomo, en una operación solicitada por esa guerrilla al presidente venezolano, Hugo Chávez, quien la impulsó con presencia internacional.