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  • EFE

Familias de inmigrantes indocumentados bajo custodia de la Patrulla Fronteriza estadounidense en Arizona (EE.UU.) han empezado a ser puestas en libertad ante la falta de capacidad para albergarlos, informó este jueves la dependencia federal de EE.UU.

Mediante un comunicado, la oficina de la Patrulla Fronteriza del Sector Yuma informó que a causa de la "crisis humanitaria en curso a nivel nacional" que ha desbordado la capacidad de sus instalaciones, han empezado a identificar y liberar indocumentados en las calles de Yuma con una notificación para presentarse a sus audiencias de inmigración.

"Los centros de procesamiento de la Patrulla Fronteriza no están diseñados para albergar el actual número de familias y pequeños que estamos encontrando", indicó la oficina, que de esta manera sigue los pasos de sus homólogos en el Valle del Río Grande, en el sur de Texas, quienes la semana pasada también comenzaron a liberar a familias bajo su custodia.

En el marco de un procedimiento regular, la Patrulla Fronteriza detiene a los inmigrantes por no más de 72 horas y luego los transfieren al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que los mantiene bajo su custodia por periodos de tiempo largos o los dejan en manos de familiares de EEUU.

Pero las últimas estadísticas oficiales reflejan que entre octubre del año pasado y febrero pasado en Yuma han sido detenidos 17.578 inmigrantes, en contraste con los 5.319 aprehendidos en el mismo período del año pasado, un aumento que ha desbordado la capacidad operativa de la oficina.

Desde El Paso (Texas), uno de los puntos fronterizos más calientes, McAleenan reconoció que sus agentes están desbordados y que están dejando libres "a regañadientes" a los inmigrantes detenidos tras realizar verificaciones superficiales sobre sus antecedentes. Archivo/END

El jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Kevin McAleenan, advirtió el miércoles que la frontera sur del país ha alcanzado un "punto crítico" ante la falta de recursos para gestionar la llegada creciente de migrantes.

Desde El Paso (Texas), uno de los puntos fronterizos más calientes, McAleenan reconoció que sus agentes están desbordados y que están dejando libres "a regañadientes" a los inmigrantes detenidos tras realizar verificaciones superficiales sobre sus antecedentes. El funcionario fronterizo de mayor rango del país dijo que ésta es la "única" opción que tiene su agencia ante la masificación de sus comisarias y de los centros de detención para inmigrantes con solicitantes de asilo centroamericanos.