• Ginebra, Suiza |
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  • EFE

El ritmo de aparición de nuevos casos de ébola en el noroeste de la República Democrática del Congo (RDC) aumentó en la última semana en un contexto en el que la inseguridad y la desconfianza siguen erigiéndose como dos obstáculos mayores para controlar este brote epidémico.

Según las cifras actualizadas, los casos de ébola se elevan a 1.089, de los cuales 679 personas han muerto, dijo este martes en una conferencia de prensa telefónica el director para emergencias en Africa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Ibrahima Socé-Fall. En la última semana se han presentado 72 nuevos casos, frente a 56 de la anterior.

Es la primera vez que el virus del ébola circula en esa zona del país. AFP/END

Desde Butambu, una de las localidades donde la transmisión del virus es más intensa, el representante de la organización explicó que aunque se ha reducido la extensión geográfica del brote, episodios de violencia registrados últimamente llevaron a la interrupción temporal de los servicios para los infectados y sus allegados.

Los hechos de violencia tuvieron que ver sobre todo con acciones de grupos armados activos en la zona afectada, pero también se registraron ataques de ciertas comunidades que desconfían de las organizaciones que trabajan para contener la expansión de este brote, el segundo más grave que ha ocurrido en la RDC. Socé-Fall señaló que por esa razón se ha puesto seguridad alrededor de los centros de tratamiento en coordinación con la policía local.

Pese a los repetidos brotes de ébola en la RDC en los últimos años, "en algunos lugares se sigue considerando como un problema menor" e incluso existen comunidades que ni siquiera creen en la existencia de la enfermedad, que en el caso de este brote se desató en las provincias de Kivu del Norte e Ituri.

Entre las razones está que es la primera vez que el virus del ébola circula en esa zona del país y que sus síntomas son similares a los de otras enfermedades, como la malaria y la tifoidea.

La OMS y organizaciones locales han realizado un extenso trabajo de sensibilización en ese sentido y uno de sus momentos más significativo ocurrió hace unos días, cuando un grupo de jefes tribales que eran muy escépticos frente al ébola aceptaron recibir la vacuna contra la enfermedad.