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  • AFP

La Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA) anuncio que se reunirá el viernes en Washington con las compañías aéreas que explotan el Boeing 737 MAX, en tierra desde mediados de marzo tras dos accidentes seguidos en los que murieron 346 personas.

"El objetivo de esta reunión es compilar los hechos y las informaciones para comprender sus puntos de vista, mientras la FAA determina qué es lo que hay que hacer antes de autorizar de nuevo ese modelo a volar", indicó el jueves la agencia en un mensaje.

En dicha reunión participarán representantes de seguridad de las aerolíneas estadounidenses American Airlines, SouthWest y United, así como sus sindicatos de pilotos.

Las dos primeras compañías son clientes del 737 MAX 8, mientras la tercera tiene en su flota aparatos 737 MAX 9.

La FAA creó recientemente un grupo de acción integrado por la agencia espacial estadounidense NASA y por autoridades internacionales de aviación civil para ayudar a certificar el correctivo del sistema de estabilización MCAS con el que están equipados los 737 MAX, desarrollado por Boeing.

El mal funcionamiento del Sistema de Aumento de Características de Maniobras (MCAS) fue cuestionado en los accidentes de Lion Air (189 muertos) el pasado 29 de octubre y de Ethiopian Airlines (157 muertos) el 10 de marzo, accidente tras el cual se inmovilizaron los aparatos 737 MAX en todo el mundo.

Dennis Muilenburg, el presidente de Boeing, aseguró este jueves que los cambios en los que trabaja la compañía harán al 737 MAX "más seguro, evitando informaciones erróneas entre los sensores de incidencia".

 El accidente en Etiopía por el avión Boeing 737 MAX 8 dejó un saldo de 157 personas muertas, el hecho paralizó el mundo de las compañías aéreas. Archivo/AFPMuilenburg, que habló este por primera vez en público desde el drama de Ethiopian Airlines, en una conferencia organizada en Dallas (Texas) por el expresidente George W Bush, señaló también que Boeing había efectuado 96 pruebas de vuelo del 737 MAX modificado y que los pilotos habían participado en más de 159 horas de prueba.

El presidente dijo que él mismo había estado a bordo de un 737 MAX modificado en uno de los vuelos de prueba en Seattle y que la puesta a punto del programa "había funcionado como es debido".

"Vamos a salir de este periodo difícil aun más fuertes", concluyó, diciendo "lamentar" el impacto de la movilización de la flota de 737 MAX en las compañías que lo utilizaban y en sus clientes.

Muilenurg responderá a las preguntas de la comisión financiera el 24 de abril en el marco de la publicación de los resultados del primer trimestre de Boeing.