Jorge Eduardo Arellano
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Afganistán(AFG), Kabul

El Gobierno afgano aseguró este domingo haber matado a 248 rebeldes en operaciones lanzadas diez días atrás para eliminar varias bases de los insurgentes antes de las elecciones de agosto y en las que murieron también 17 soldados.

Las operaciones militares afganas, que continúan, tuvieron lugar en cinco provincias del este y del sur del país, donde los talibanes tienen una fuerte influencia, precisó el general Mihammad Zahir Azimi, portavoz del Ministerio de Defensa.

“En las operaciones, murieron 248 enemigos y decenas resultaron heridos”, explicó el portavoz. Durante el mismo período, 17 miembros de las fuerzas militares se han convertido en mártires y 57 resultaron heridos”, añadió.

De hecho se conoció que un grupo de 12 talibanes que preparaba un ataque en la provincia de Fará, en suroeste de Afganistán, resultaron muertos al chocar con tropas del ejército afgano y del estadounidense, según informó este domingo un responsable local.

“Los soldados afganos y las fuerzas especiales estadounidenses rodearon a los combatientes para detenerlos. Los talibanes se defendieron, pero los doce, incluyendo a su comandante, murieron”, indicó Mohamad Yunus Rasoli, gobernador regional adjunto.

El ataque se produjo en el distrito de Jaki Safed, cerca de Bala Buluk, en donde violentos combates a principios de mes dejaron unos 140 civiles muertos, entre ellos numerosos niños, tras un bombardeo aéreo.

Grave error

Este ataque del 4 de mayo constituye uno de los más graves errores desde que las fuerzas extranjeras llegaron al país a fines de 2001. El ejército estadounidense reconoció, según los resultados parciales de la investigación, la muerte de “20 a 30 civiles” y de “60 a 65 insurgentes”.

Una investigación ordenada por el presidente afgano había concluido que 140 civiles murieron en ese ataque.

Por otra parte, seis policías murieron, y dos desaparecieron, en un ataque de los talibanes contra un puesto policial en Bala Buluk, indicó el domingo Andul Rauf Ahmadi, vocero de la policía en la región.

La violencia de los insurgentes afganos, entre ellos los talibanes derrocados del poder a fin de 2001 por la coalición militar liderada por Estados Unidos, redoblaron en intensidad los últimos dos años a pesar de la presencia de 70,000 soldados extranjeros a los que se sumarán este año unos 21,000 militares estadounidenses.

FOTO AFGANISTAN / INTERNET END

La presencia de militares estadounidenses en Afganistán podría incrementarse.