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  • AFP

En el aeropuerto parisino de Roissy, los familiares de los pasajeros del avión de Air France desaparecido en el Atlántico, mientras cubría la ruta Rio-París, han sido aislados y separados de los periodistas por la policía. Aturdidos, con los ojos enrojecidos de lágrimas, se encontraban en el terminal 2D junto a los pasajeros que partían, a menudo muy felices, e ignorando en la mayoría de los casos la desaparición del Airbus 330 de Air France con 228 personas a bordo.

Sorprendidos, muchos de los que no estaban al tanto del accidente, preguntaban a los periodistas por qué había un tal despliegue de medios y cámaras. En el interior del terminal, en los tableros, el vuelo AF447 entre Rio de Janeiro y París Charles de Gaulle aparecía como "atrasado". Los altavoces del aeropuerto repetían a intervalos regulares en portugués, inglés y francés "Pedimos a todas las personas que esperan a los pasajeros del vuelo AF447 que se presenten en el despacho de llegada en el terminal 2E".

En el mostrador, un equipo de Air France en uniforme y un equipo del Aeropuerto de París recibían a los que allí se presentaban, pero sin dar explicaciones a la prensa sobre la manera cómo informaban a dichas personas. En el bar, situado frente a la puerta de entrada del terminal, al que debían llegar los pasajeros del vuelo de Rio, los mozos dijeron haber visto a una pareja de "jóvenes de edades entre 17 o 20 años pasar llorando".

Un poco más tarde, dos muchachas con los ojos enrojecidos, salen del terminal 2D. "Por favor no es el momento para hacer declaraciones", responden a los periodistas que las interrogan.

Prudencia sobre las causas
El secretario de Estado francés de Transportes, Dominique Boussereau, llegó hasta el puesto central de la célula de crisis en el aeropuerto de Roissy y fue a reunirse con los familiares de los pasajeros. En declaraciones a la prensa, el secretario de Estado pidió "prudencia" sobre las causas de la desaparición del aparato. "Por el momento no se sabe estrictamente nada. Toda hipótesis sería falsa o errónea", declaró. "Démonos tiempo, se lo debemos a los familiares", dijo.

Anteriormente, un responsable de Air France había indicado que "lo más posible es que el avión haya sido fulminado" por un rayo. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, llegó poco después de las 17H00 locales (15H00 GMT) hasta la célula de crisis instalada en el terminal aéreo del aeropuerto Roissy Charles de Gaulle y debía reunirse con los familiares. En el lugar, se reunió con el ministro de Transporte, Jean-Louis Borloo, con Boussereau y con el canciller Bernard Kouchner.

Por otra parte, según el personal de Air France, el vuelo París-Rio que debía partir este lunes a las 23H30 locales (21H30 GMT) era mantenido, pero no se pudo precisar si se habían registrado anulaciones de parte de los pasajeros.