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  • AFP

Delegados de la OEA seguían negociando arduamente sobre el futuro de Cuba, apartada de la organización desde hace casi medio siglo, a pocas horas de que comience la asamblea anual en la ciudad hondureña de San Pedro Sula que debe sentar posición al respecto. La mayor parte de los países del continente desea que sea revocada la resolución que en 1962 apartó a Cuba del organismo por unirse al bloque comunista, pero un grupo, liderado por Estados Unidos, supedita un retorno al sistema interamericano a que La Habana se abra democráticamente.

El grupo de trabajo que trata de acercar las posiciones, hasta ahora irreconciliables, sesiona hoy a puerta cerrada en el centro social donde el martes y el miércoles se reunirán los 34 cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA), señalaron fuentes de prensa del organismo.

Hoy otro foco de atención era la asunción del izquierdista Mauricio Funes en El Salvador, a la que asisten una quincena de presidentes, entre ellos los de Brasil, México y Colombia, así como los centroamericanos, y la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton. En San Salvador se podrían realizar discusiones adicionales sobre el futuro de Cuba, quien ya ha dejado claro que no desea retornar a la OEA, había adelantado el domingo el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien se mostró "optimista" por que se pueda alcanzar un consenso en este tema.

Aunque la OEA generalmente busca consensos, es posible tomar una decisión en la organización con el voto de dos tercios de los miembros, admitió Insulza, quien ha dicho con anterioridad que la resolución de 1962 debe ser revocada por "anacrónica".

Apenas asumió, el presidente Funes anunció el restablecimiento de relaciones de El Salvador con Cuba, tras lo cual el único país de la región que quedó sin nexos formales con la isla comunista es Estados Unidos. Las pasiones que levanta el tema de Cuba quedaron de manifiesto hoy en San Pedro Sula, donde un evento de grupos anticastristas fue interrumpido por organizaciones sociales hondureñas procubanas, lo que derivó en un agitado intercambio de consignas e insultos. "Es inadmisible que la dictadura castrista sea admitida a la OEA, violaría la misma razón de ser de la OEA", clamó Orlando Gutiérrez, del Directorio Democrático Cubano de Miami, durante el evento.

Ante el creciente número de países que busca en San Pedro Sula revocar la expulsión de Cuba, Estados Unidos pidió crear un grupo de trabajo para tantear el deseo real de La Habana de volver y garantizar que la isla cumpla con la Carta Democrática de la OEA antes de reintegrarse. La apertura de Estados Unidos de permitir que se estudie un posible retorno de Cuba fue interpretado por analistas como un gesto de Washington para no mostrar intransigencia cuando el gobierno de Barack Obama busca renovar sus relaciones con gobiernos de la región.

Antes de la asamblea, cuyo opacado tema central es "Hacia una cultura de la no violencia", los jefes de delegación de los países sostenían reuniones con representantes de los trabajadores, sector privado y sociedad civil del continente. El martes será inaugurada la asamblea general, a la que hasta ahora confirmaron su asistencia además del anfitrión, el presidente hondureño, Manuel Zelaya, el ecuatoriano Rafael Correa, el paraguayo Fernando Lugo y el nicaragüense Manuel Ortega.