•   Buenos Aires, Argentina  |
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  • EFE

El presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, expresó este jueves su preocupación con que Argentina se transforme "en otra Venezuela", si la oposición de ese país, encarnada en el kirchnerismo, vuelve al poder.

"Puede que la oposición, quizá en poco tiempo, vuelva (al poder) y hay una preocupación de nuestra parte porque no queremos otra Venezuela aquí en Suramérica", señaló el mandatario a la prensa tras una visita al Ministerio de Educación, en Brasilia.

Bolsonaro, quien viajará al país vecino el 6 de junio, dio esas declaraciones para defender la dura reforma de las pensiones impulsada por su Gobierno y que tramita actualmente en el Congreso.

En este sentido, el jefe de Estado de Brasil, en el poder desde el pasado 1 de enero, espera que el Parlamento no modifique el texto en exceso y puso como ejemplo lo que ocurrió con la reforma de las pensiones que impulsó su homólogo argentino, Mauricio Macri, y que fue aprobada en 2017.

"Argentina hizo una reforma, hablando llanamente, a medias, Macri está teniendo problemas ahora y los problemas se acumulan", señaló el gobernante, líder de la extrema derecha en Brasil.

En medio de una grave crisis económica, Argentina celebrará elecciones presidenciales dentro de seis meses, a las cuales Macri se presentará para su reelección.

Del lado de la oposición no hay una definición clara, pues un buen número de peronistas de diferentes corrientes tienen la ambición de disputar la Presidencia e, incluso, se baraja la posibilidad de una candidatura de Cristina Fernández, si bien la expresidenta aún no ha oficializado nada.

Con este escenario, Bolsonaro realizará el próximo 6 de junio una visita oficial a Buenos Aires para reunirse con Macri, con el que tratará temas de la agenda bilateral y regional.

Argentina es el principal socio económico de Brasil en el Mercosur -bloque integrado, además, por Paraguay y Uruguay- y siempre fue el primer país visitado por los presidentes brasileños, aunque Bolsonaro cambió esa tradición y viajó primero a Estados Unidos, Chile e Israel.

Macri, quien no estuvo presente en la tomada de posesión del presidente brasileño, ya visitó a Bolsonaro en Brasilia el pasado 16 de enero, cuando redoblaron su apuesta por un Mercosur volcado en el comercio y aumentaron la presión política sobre el presidente venezolano, Nicolás Maduro.