•   Sao Paulo, Brasil  |
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  • EFE

El ministro de Medioambiente de Brasil, Ricardo Salles, dijo este viernes que su país es "un ejemplo" mundial en conservación ambiental y no Europa, de la que no aceptan recibir lecciones en relación con este asunto.

Salles respondió así en una entrevista en la cadena de televisión GloboNews a un manifiesto firmado por más de 600 científicos europeos y unos 300 grupos indígenas que urgían a la Unión Europea (UE) a establecer unas relaciones comerciales con Brasil bajo estrictas reglas de sostenibilidad.

"Nosotros, Brasil, somos un ejemplo de conservación y cuidado del medioambiente, nuestro agronegocio es un ejemplo para el mundo (...) Ninguno de esos países de Europa hace, ni de lejos, lo que el agronegocio brasileño hace en favor del medioambiente", señaló el ministro.

Asimismo, subrayó que "el problema medioambiental de Brasil está en las ciudades y no en el campo".

También dijo que el manifiesto, publicado la víspera en la revista Science, es "genérico" y carente de "credibilidad", y que este tipo de reclamos "esconden una guerra comercial contra Brasil".

"Esa discusión es mucho más una discusión comercial disfrazada de medioambiente y también de esas ONG que estaban acostumbradas a recibir dinero en grandes cantidades para hacer sus investigaciones y que, a partir de que el Gobierno cerró el grifo, toman represalias a través de manifiestos", añadió.

El ministro declaró que el aumento de la deforestación en el país es una tendencia de los "dos últimos años" y admitió que "existen problemas puntuales" que "necesitan ser vigilados", lo que "no quiere decir que el agronegocio sea responsable de la devastación" medioambiental o de las consecuencias por la emisión de gases de efecto invernadero, de las que acusó a "Estados Unidos y China".

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro ha manifestado su deseo de "explotar" la Amazonía" junto con Estados Unidos. EFE/END

"Brasil es ejemplo para todos. Nosotros no recibimos lecciones de esos países (de Europa). Nosotros somos los que mostramos cómo se conserva", expresó.

"Si uno va a Europa y aplica la ley de áreas de preservación permanente (de Brasil), uno tendría que demoler prácticamente toda Europa", completó.

El manifiesto de científicos e indígenas denunció que la UE, uno de los mayores socios comerciales de Brasil, es "líder mundial" en importar del país suramericano productos agrícolas que "causan deforestación", lo que ha supuesto la pérdida de una masa boscosa equivalente "al tamaño de Portugal entre 1990 y 2008".

Según cálculos de los firmantes, los bosques brasileños perdieron de media más de un campo de fútbol cada hora entre 2005 y 2013 como resultado de las importaciones de la UE.

"La UE importó más de 2.000 millones de euros (2.240 millones de dólares) en alimentos para ganado de Brasil en 2017, sin saber si se cultivaron en tierras deforestadas o asociadas a conflictos" con tribus indígenas, apuntó el manifiesto.

En este sentido, pidieron al bloque supeditar las relaciones comerciales con Brasil a la protección de los indígenas que habitan en esas regiones, la mejora los procedimientos para rastrear los productos asociados con la deforestación y a consultar a los pueblos originarios para definir criterios "estrictos" sobre cómo comercializar.

Bolsonaro, líder de la extrema derecha en Brasil y capitán en la reserva del Ejército, ha manifestado su deseo de "explotar" la Amazonía" junto con Estados Unidos y reafirmado su intención de que no delimitará nuevas reservas indígenas.