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El político Juan Guaidó busca sumar apoyo a un alzamiento militar en contra de Nicolás Maduro, pero al final del martes aún no había señales de una acción masiva contra el presidente chavista, que mantiene el apoyo del alto mando.

Después de anunciar en la madrugada del martes el inicio de la sublevación desde la base aérea de La Carlota, en Caracas, para la que pidió el respaldo de toda la Fuerza Armada, el presidente interino de Venezuela se movilizó por distintos puntos de la capital con grupos de insurrectos.

Guaidó llamó este martes a “toda Venezuela a las calles” para continuar este miércoles la que denomina la “Operación libertad”.

“Maduro no tiene respaldo ni respeto de la Fuerza Armada, mucho menos del pueblo de Venezuela porque no protege a nadie, no ofrece resultados, no ofrece soluciones”, dijo Guaidó en un video publicado en sus redes sociales.

“Tenemos la oportunidad de ir al progreso en Venezuela, hoy Maduro no tiene el respaldo de la Fuerza Armada, es un día histórico para el país”, añadió.

El líder opositor Leopoldo López, quien lo acompañaba en la mañana, finalmente se refugió junto a su familia en la Embajada de Chile en Caracas, anunció el Gobierno de Santiago, pero al final del día se trasladó a la sede diplomática española.

En la madrugada del martes, López había sido liberado por los uniformados leales a Guaidó. Detenido en 2014, el líder opositor cumplía desde 2017 prisión domiciliaria por una condena de casi 14 años por “incitación a la violencia”.

Guaidó estuvo “seguro y recorriendo” Caracas, dijo en tanto una fuente de su entorno. Miles de opositores llegaron ayer en los alrededores de La Carlota luego de que el opositor, reconocido como presidente interino por medio centenar de países, advirtiera que no hay vuelta atrás hasta que caiga el Gobierno, que calificó el hecho como un fallido intento de golpe de Estado.

El líder opositor Leopoldo López. EFE/END

La oenegé de derechos humanos Provea reportó protestas en 22 de los 24 estados. 

Un grupo de opositores fue arrollado por un vehículo militar, de acuerdo con imágenes televisivas, sin que se conozcan las consecuencias. Desde el interior de la base de La Carlota lanzaron bombas lacrimógenas contra los manifestantes, observó la AFP. 

“Nosotros también somos pueblo y ya estamos cansados de esta dictadura”, declaró a la AFP bajo anonimato uno de los insurrectos, en los alrededores de la instalación. Se ignora cuántos efectivos participan. Varios militares pidieron asilo en la Embajada de Brasil, indicó la Presidencia brasileña.

Silencio 

Maduro, que no apareció en público hasta la noche, pidió primero en Twitter “nervios de acero” y dijo que los comandantes regionales le ratificaron “total lealtad”.

Por la noche, habló en la televisión pública 15 horas después de iniciadas las acciones en La Carlota y desmintió que tuviera intención de abandonar el poder y refugiarse en Cuba, tal y como aseguró el secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, también informó que cinco militares resultaron heridos graves de bala y se encuentran en terapia intensiva.

El número dos del chavismo, Diosdado Cabello, manifestó que la situación está controlada y que el levantamiento es obra de una “pequeñísima fracción de la Fuerza Armada y el Sebin (Servicio de Inteligencia)”.

Sorpresivo

Desde horas tempranas, Guaidó anunció sorpresivamente la sublevación en un video que, según dijo, fue grabado en La Carlota, principal base aérea del país, en el que apareció con López y un pequeño grupo de uniformados.

Juan Guaidó. EFE/END

“Hoy, valientes soldados, valientes patriotas, valientes hombres apegados a la Constitución han acudido a nuestro llamado, hemos acudido también al llamado, nos hemos encontrado definitivamente en las calles”, dijo Guaidó. 

Reacciones divididas 

Cuba, Bolivia, Turquía y Nicaragua, aliados de Maduro, condenaron el “intento de golpe de Estado”, mientras que Colombia, que lidera junto a EE. UU. la presión contra el líder socialista, apoyó la rebelión. Rusia y México llamaron a negociar.

El Gobierno español pidió evitar un “derramamiento de sangre” y Bogotá solicitó una reunión urgente del Grupo de Lima, bloque de países que apoya a Guaidó.

Los militares son considerados la columna vertebral de Maduro, quienes les ha otorgado amplio poder político y económico.