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  • EFE

Un hombre que admitió el asesinato de un anciano en Miami, tras ser detenido el domingo en Nueva York, confesó a las autoridades su implicación en otras seis muertes en Estados Unidos, informaron este jueves medios locales.

Nicholas Gibson, de 32 años, estaba bajo orden de búsqueda y captura por el asesinato a finales de abril de Erik Stocker, de 77 años, en Miami Beach, y tras ser arrestado en una estación de metro de Manhattan y entrar en custodia policial admitió su responsabilidad en el crimen, recoge el diario Daily News.

Durante los interrogatorios con los investigadores, el individuo, que está pendiente de extradición a Florida, confesó además haber matado a otras seis personas en ese mismo estado y en los de Georgia y California, algo que ahora intentan corroborar las autoridades.

Imagen referencial. Archivo/END

"En este momento no podemos corroborar lo que Gibson nos ha dicho sobre su implicación en ninguno de los otros asesinatos", expresó en un comunicado la policía de Miami Beach, que trabaja con las fuerzas del orden en esos lugares para "determinar la credibilidad de sus alegaciones".

Stocker fue hallado mutilado en su apartamento el 30 de abril, unos 10 días después de su asesinato, que según indicaron fuentes relacionadas con la investigación a medios locales de Miami fue de carácter violento, ya que se utilizó un arma similar a una espada.

El sospechoso era su cuidador, agregan versiones de prensa. Gibson, que de acuerdo a la imagen difundida por las autoridades tiene varios tatuajes en la cara, fue reconocido por la Policía de Nueva York tras recibir un aviso de que se encontraba en la ciudad y se resistió a la hora del arresto, por lo que fue imputado por este motivo y por obstrucción a la Justicia.

Imagen referencial. Archivo/END

Al parecer, el individuo tiene un largo historial delictivo y la Policía de varias ciudades lo reclamaba por no haberse registrado como delincuente sexual, un delito en sí por el que recientemente estuvo en prisión en Florida, hasta noviembre del año pasado.

Su currículo de afrentas con el orden se remonta al año 2000, cuando siendo menor de edad fue condenado en el estado de Illinois por un asalto sexual de gravedad, lo que le llevó a pasar siete años en una prisión juvenil y a ser considerado delincuente sexual.