• Oslo, Noruega |
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  • AFP

Una noruega de 24 años murió esta semana de rabia por el mordisco de un cachorro de perro que rescató en Filipinas, anunció su familia este viernes.

Estando en vacaciones con unos amigos en febrero en Filipinas, Birgitte Kallestad encontró al cachorro al borde de una carretera durante un paseo en moto.

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"Birgitte puso al cachorro en una cesta y se lo llevó a casa. Lo limpió, curó, y, para su mayor alegría, se recuperó. Jugaba con el cachorro en el jardín", explicó la familia en un comunicado publicado el jueves por la tarde.

"Al cabo de un tiempo, el cachorro empezó a mordisquear como hacen los cachorros. Atrapaba los dedos cuando jugaban", precisaron.

La joven, empleada de un hospital, se sintió mal al llegar a Noruega y fue ingresada en cuidados intensivos en el hospital de Forde, donde murió el lunes por la noche.

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"Nuestra querida Birgitte adoraba a los animales. Nuestro temor es que algo así se repita en personas con un corazón tan grande como el suyo", dijo su familia.

Según el Instituto noruego de sanidad pública, el último caso de rabia contraída por un humano en territorio metropolitano noruego se dio en 1815, y en 1826 para un animal.

Según la familia, ninguno de los amigos del grupo que fue a Filipinas estaba vacunado contra esta enfermedad que transmiten los animales y que le cuesta la vida cada año a 59.000 personas en todo el mundo, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud.

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Más del 99% de las víctimas se concentra en Asia, África y América del Sur.