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  • AFP

Brasil anunció hoy el hallazgo de nuevos restos del avión de Air France desaparecido en el Atlántico con 228 personas a bordo, pero los expertos advirtieron sobre la dificultad para encontrar las cajas negras, claves para saber qué sucedió. La Fuerza Aérea Brasileña identificó "a 90 km al sur de la región inicialmente cubierta (...) varios objetos extendidos en un área circular de 5 km de radio", informó a la prensa el portavoz de la institución, Jorge Amaral.

El avistamiento incluye "un objeto de 7 m de diámetro aparentemente" que "podría ser una parte lateral del Airbus o del fuselaje", expresó el portavoz. Otros "10 objetos, algunos metálicos", también fueron identificados flotando en el mar. En ninguno puede verse la inscripción "Air France", aclaró. Asimismo, una mancha de carburante de 20 kilómetros de extensión, que fue la primera imagen difundida a la prensa de esta catástrofe aérea, fue divisada al amanecer, aunque esta tarde desapareció ese vestigio, según el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, quien agregó que hasta el momento "no han sido encontrados cuerpos" de ocupantes del Airbus. Jobim advirtió que la presencia de una mancha de carburante en el Atlántico permite establecer la "hipótesis" de que "es improbable" que el aparato haya explotado.

Las causas de la tragedia aún se desconocen y los equipos de búsqueda y rescate, que avistaron los primeros restos del avión ayer, tienen entre sus prioridades ubicar las cajas negras que registran datos del vuelo que cubría la ruta Rio de Janeiro-París. Sin embargo, la Oficina francesa de Investigación y Análisis (BEA) de accidentes aéreos, que estudia la desaparición del Airbus 330 de Air France expresó hoy que es "poco optimista" la posibilidad de encontrarlas. Las autoridades francesas han reconocido que son "escasas" las posibilidades de encontrar sobrevivientes del avión, que perdió contacto con tierra a las 02H14 GMT del lunes tras anunciar averías eléctricas y de presurización, en una zona con fuerte inestabilidad climática.

En el vuelo AF 447 viajaban 228 personas de 32 nacionalidades, entre ellos 72 franceses, 59 brasileños, 26 alemanes, dos españoles y un argentino. La Fuerza Aérea Brasileña afirma que sigue "trabajando con la hipótesis de sobrevivientes", especificó Amaral en rueda de prensa. Las autoridades dispusieron que, en caso de encontrar cuerpos, y para el traslado de los restos del avión que sean recuperados, la isla mayor del archipiélago de Fernando de Noronha, a 350 kilómetros al este de la costa atlántica brasileña sea la base de operaciones.

Los operativos se concentran ahora en zona exclusivamente bajo control de Brasil, toda vez que el centro de coordinación de Dakar, el punto más cercano en continente africano al lugar donde fueron divisados los restos del avión, informe del cierre de las operaciones de búsqueda de su parte. "Pero una aeronave francesa continuará volando para ayudar con el barrido en esa parte" del área, que está próxima a los límites de vigilancia áerea de Brasil y Senegal en el Océano Atlántico, indicó Amaral.

La investigación del accidente estará a cargo de la Fiscalía de París, jurisdicción competente ya que una mayoría de las víctimas tiene residencia en esa ciudad. Francia ya envió dos investigadores a Brasil.

Tres días de duelo y condolencias a familiares
Ante la conmoción provocada por esta catástrofe aérea, el presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva decretó tres días de luto nacional a partir de ayer. En Rio de Janeiro, varias ceremonias están previstas y familiares de los pasajeros seguían recibiendo apoyo de médicos y sicólogos en un hotel de Barra da Tijuca, al oeste de la ciudad, cuyo acceso fue prohibido a los periodistas.

Búsqueda por aire, mar y tierra
Un enorme operativo multinacional se encuentra en marcha hoy en alta mar, a unos 1.000 kilómetros de la costa brasileña. Los patrullajes abarcan unos 10.000 km2 en el océano, mientras que en tierra un gran contingente trabaja sin descanso coordinando los datos recogidos en vuelos de reconocimiento, planificando búsquedas y en las tareas de recuperación de fragmentos. Este es un resumen de los medios que participan en el operativo.

Por aire, 11 Aeronaves, entre las que se encuentran tres aviones Hércules de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB), dos aviones Bandeirante (patrulla marítima), un avión Amazonas y un R-99 (dotado de radar y equipos infrarrojos). Un helicóptero Black Hawk y un Super Puma, ambos de la FAB. También un avión Falcon 50 de Francia, y un P-3 de Estados Unidos. Informaciones provenientes de Senegal indican que un avión radar francés continuaría volando en la región bajo vigilancia de Senegal.

Las operaciones en el mar están a cargo de Cinco navíos de la Marina brasileña: El patrulla "Grajaú", las fragatas "Constitucao" y "Bosisio", la corbeta "Caboclo" y el navío-tanque "Gastón Motta" (con capacidad de transportar 600 toneladas de combustible). Cada fragata lleva una tripulación de unos 250 hombres, la corbeta unos 60 marineros, y el navío patrulla alrededor de 30 personas. El navío tanque transporta unos 120 marineros. Además, tres navíos mercantes: dos de bandera holandesa y el tercero con pabellón francés.

Como parte de las bases de operaciones y logísticas se encuentran el Centro de Control principal: CINDACTA III (Tercer Centro Integrado de Defensa Aérea y Control de Tránsito Aéreo), en la localidad de Recife, Pernambuco (noreste). Un Centro secundario (usado para despegue de aeronaves de patrulla y búsqueda) ubicado en la Base Aérea de Natal, en Rio Grande do Norte. Sumado a estos dos está el Centro Auxiliar ubicado en el Aropuerto en la Isla Fernando de Noronha, el Instituto Médico Legal de Recife, que prepara un dispositivo especial los eventuales cuerpos de víctimas, la Policía Federal, también en Recife, que envió un equipo formado por peritos legistas y papiloscopistas a Fernando de Noronha para los primeros esfuerzos de identificación y un Núcleo de crisis en el aeropuerto Internacional de Rio de Janeiro, de donde despegó el vuelo 447 de AirFrance rumbo a París.

La atención a los familiares se concentra en un hotel de la zona oeste de Rio de Janeiro, con un equipo que incluye médicos, psicólogos, abogados y un sacerdote. Un equipo de voluntarios franceses especialmente entrenados por Air France están en el local.