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  • AFP

El presidente estadounidense Barack Obama inició hoy en Arabia Saudita su primera misión a Medio Oriente, con el propósito de obtener el apoyo de los países árabes para lograr la paz entre palestinos e israelíes y tender la mano a los musulmanes, lo que preocupa a su aliado Israel. El momento más esperado de esta misión de paz será el discurso que Obama tiene previsto pronunciar mañana en El Cairo, segunda y última etapa de esta visita.

"Es mi primera visita a Arabia Saudita, pero he tenido varias conversaciones con su majestad", declaró Obama a propósito del rey Abdalá durante su entrevista en la granja del soberano saudita, cerca de Riad. El presidente estadounidense, convencido de que trabajando juntos -Estados Unidos y Arabia Saudita-, aseguró que pueden "lograr avances en todas las cuestiones de interés común".

El rey Abdalá condecoró a Obama con una alta distinción saudita, y rindió homenaje al presidente estadounidense. "Yo también quiero expresarle mis mejores deseos al pueblo hermano estadounidense, representado por este hombre distinguido que merece estar en el lugar en que se encuentra", declaró el rey.

El avión presidencial estadounidense aterrizó en el aeropuerto de Riad, donde al pie del avión Obama fue recibido por el rey Abdalá, con quien se dio un abrazo. Antes de su llegada, Obama aseguró que quería "encarrilar seriamente" el proceso de paz en Medio Oriente y subrayó la necesidad de ser firme frente a Israel en la creación de un Estado palestino y la colonización judía.

Arabia Saudita, de fuerte influencia regional, espera de Washington garantías de firmeza frente al gobierno del primer ministro israelí, el derechista Benjamin Netanyahu, que se niega a aceptar un Estado palestino y a congelar la colonización en la Cisjordania ocupada.

El rey Abdalá es el impulsor de una Iniciativa de Paz Árabe, adoptada en 2002, que prevé normalizar las relaciones entre los árabes e Israel, a cambio de una retirada total del Estado hebreo de los territorios árabes ocupados en 1967. "Estamos en la misma frecuencia", señaló la víspera un consejero político del gobierno saudita que pidió el anonimato.

Estadounidenses y sauditas trabajan también en la elaboración de una estrategia frente a Irán, el rival regional chiita de la Arabia sunita, sospechoso de querer dotarse de armas nucleares. El discurso de Obama se anuncia como un intento por reparar las relaciones deterioradas por la guerra de Irak, el escándalo en la cárcel de Abu Ghraib, la prisión de Guantánamo y las prácticas defendidas por su predecesor, George W. Bush, en nombre de la lucha contra el terrorismo.