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A pesar de haberse superarado algunos problemas sobre el nuevo tratado norteamericano de libre comercio (T-MEC) aún persisten asuntos a resolver antes de aprobarlo en el Congreso de Estados Unidos, dijo el martes un influyente líder demócrata.

El presidente Donald Trump aceptó la semana pasada cesar con la aplicación de los aranceles al acero y al aluminio de Canadá y México, como reclamaban los republicanos, pero aun quedan por resolver temas como las cuestiones laborales y la forma de solución de diferendos, dijo Steney Hoter, jefe de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes.

Aún no hemos llegado allí", dijo Hoyer. "Nos gustaría conseguir un sí", añadió.

Los tres países norteamericanos pactaron a finales del año pasado actualizar el tratado TLCAN reemplazándolo por el T-MEC pero demandaban que Trump derogase los aranceles que meses antes les había impuesto al acero y al aluminio.

Los líderes de ambos partidos estadounidenses en el Congreso demandaron también el fin de los aranceles antes de votar la ratificación del tratado firmado por los presidentes.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Archivo/ENDTrump considera el T-MEC como una gran mejora del TLCAN vigente desde 1994, al cual calificó como el peor tratado firmado por Estados Unidos en su historia y forzó a renegociarlo.

Sindicatos estadounidenses son también escépticos en cuanto a que el nuevo acuerdo resuelva sus preocupaciones por la legislación laboral mexicana más flexible.

El T-MEC fue sellado en noviembre entre los tres países para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994, pero el texto aún debe recibir luz verde de los legislativos de los tres países para entrar en vigor.

Trump considera el T-MEC como una gran mejora del TLCAN. Archivo/ENDEl vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence ha insistido muchas veces que el T-MEC es una "victoria" para Estados Unidos, una idea rectora de Donald Trump.

El T-MEC se concluyó el 30 de septiembre después de una maratón de 13 meses de negociaciones comerciales, y se firmó el 30 de noviembre.

El nuevo acuerdo supone un cambio significativo en las denominadas reglas de origen para el sector automotor, que requieren más compras de materiales y componentes hechos en Estados Unidos.