•   Ciudad de México, México  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, aseguró este miércoles que no existe un pacto secreto con Estados Unidos y que "jamás" sería aceptada la presencia de ninguna fuerza armada de ese país, después de que Donald Trump aseguró que aún no se han relevado todos los compromisos migratorios.

"En el informe que rendimos ayer está todo lo que se habló reunión por reunión (con la contraparte estadounidense). Fuera de lo que hablamos en ese informe no hay nada, todo lo que hablamos o nos comprometimos está ahí escrito", aseguró en conferencia conjunta con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El martes, Trump aseguro que "¡la mayor parte del acuerdo con México no ha sido revelada!", después de que Ebrard avanzó detalles del convenio conjunto en una conferencia.

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México. AFP/END.

Ebrard dijo que el informe fue enviado al Senado y que fue el mismo que presentó a Andrés Manuel López Obrador.

La resolución migratoria bilateral alcanzada la semana pasada fue producto de amenazas de Donald Trump de imponer a productos mexicanos aranceles crecientes que llegarían al 25% si México no detenía la ola de indocumentados que llegan a Estados Unidos pasando por territorio mexicano.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. AFP/END.

Para lograrlo, México se comprometió a desplegar a 6,000 efectivos de la Guardia Nacional a la frontera con Guatemala e impulsará el desarrollo de Centroamérica.

Con ese fin, México creó una comisión especial en la que participa un comandante del Ejército mexicano y el encargado de las cárceles para cumplir con el acuerdo en un máximo de 45 días.

Pero "jamás aceptaríamos la presencia de ninguna fuerza armada de Estados Unidos en nuestro territorio, jamás, además está en contra de la Constitución", enfatizó el canciller.

En caso de que el flujo de migrantes sin documentos no disminuya en el plazo mencionado, México discutirá con Estados Unidos la posibilidad de convertirse en "tercer país seguro", lo que significaría que migrantes que lleguen a territorio mexicano tendrían que pedir asilo en ese país y no en Estados Unidos.