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  • AFP

Las solicitudes de asilo en la Unión Europea (UE) descendieron en 2018 a niveles anteriores a la crisis de refugiados, según el informe anual publicado este lunes por la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO).

Durante el año pasado, los países de la UE recibieron 664,480 solicitudes de protección internacional, una cifra ligeramente superior a las 662,165 registradas en 2014 y un 10% inferior a la registrada en 2017, apunta el informe.

Sirios (13%), afganos (7%) e iraquíes (7%) fueron de nuevo los principales solicitantes de asilo en 2018, seguidos de los ciudadanos de Pakistán, Nigeria, Irán y Turquía (con un 4% de solicitudes cada uno).

En 2018, un 3% de las solicitudes correspondieron a venezolanos. Según los datos de la EASO, solo en los cinco primeros meses de 2019 hubo además 18,400 candidaturas procedentes de este país, frente a las 22,000 registradas en todo 2018.

Las peticiones de colombianos, salvadoreños, hondureños, nicaragüenses y peruanos también han crecido en los últimos meses, destaca la agencia europea. 

Aunque la EASO apunta a un incremento en general de las solicitudes desde enero, superando la cifra de 29,000 demandantes de asilo, no espera un cambio de tendencia y achaca la subida a las normales "fluctuaciones mensuales".

Los países de la UE recibieron 664,480 solicitudes de protección internacional. Imagen referencial. Archivo/END

Alemania, Francia, Grecia, Italia y España son los cinco países de la UE en los que más peticiones de asilo se presentan.

Alemania es desde hace siete años el Estado que más solicitudes recibió en 2018 (184,180), un 17% menos que el año anterior. Francia, por su parte, alcanzó un récord de 120,425 peticiones. En Grecia se registraron 66,965 solicitudes.

Los países europeos tramitaron en 2018 el 39% de las peticiones, un 7% menos que en 2017. Y, entre estas, un 55% se saldaron con una respuesta positiva, señala la EASO.

En 2015, más de un millón de migrantes y refugiados, especialmente sirios huyendo de la guerra en su país, alcanzaron las costas de Italia y Grecia, el momento álgido de la conocida como crisis de los refugiados. 

Desde entonces, la llegada de migrantes se redujo drásticamente. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la llegada de migrantes irregulares a la UE a través del Mediterráneo cayó a menos de 400,000 en 2016, a 187,000 en 2017 y a 144,000 en 2018.