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  • AFP

Irán afirmó este viernes que se efectuaron "progresos" en la reunión en Viena con los firmantes del acuerdo sobre su programa nuclear de 2015, pero que "no son suficientes" para enfrentar las sanciones estadounidenses contra su economía.

"Hubo algunos progresos", señaló el viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, que hizo alusión a "un paso adelante" efectuado durante el encuentro con altos responsables de Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y China.

"Pero esto todavía no es suficiente, no responde a las expectativas iraníes", agregó al término del encuentro, que se celebró en la capital austriaca.

Asfixiado por el restablecimiento de las sanciones estadounidenses, Teherán exige poder seguir exportando su petróleo para continuar dentro del acuerdo nuclear de 2015, debilitado por la retirada unilateral de Washington en mayo de 2018.

Al término de la reunión, China aseguró que seguiría importando petróleo iraní, pese a la presión ejercida por Estados Unidos.

"No acatamos la política denominada 'cero' (importación de petróleo iraní) de Estados Unidos" indicó a la prensa Fu Cong, director general de control de armas del ministerio de Relaciones Exteriores chino.

Xi Jinping, presidente de China. EFE/END.

"Rechazamos la imposición unilateral de sanciones" añadió.

Araghchi y la representante de la diplomacia de la Unión Europea, Helga Schimd, indicaron además que el mecanismo europeo para ayudar a Irán a eludir las sanciones estadounidenses, Instex, ya estaba "operativo".

"Pero para que Instex le sea útil a Irán, los europeos tienen que comprar petróleo iraní, o que se planteen una línea presupuestaria" en ese sentido, advirtió Araghchi.

Araghchi afirmó que las partes del acuerdo se volverían a reunir, a nivel ministerial, "muy pronto", posiblemente en las próximas semanas.

Pero, mientras tanto, Irán continuará con su proceso de desvinculación gradual del acuerdo nuclear, recordó el diplomático. "Tomamos la decisión de reducir nuestros compromisos y seguiremos con este proceso mientras que no se satisfagan nuestras demandas", subrayó.

Las grandes potencias que siguen dentro del acuerdo, junto con Irán, se reunieron este viernes en Viena para tratar de salvar el pacto de 2015. Éste está destinado a garantizar la naturaleza estrictamente pacífica del programa nuclear iraní, a cambio de un levantamiento progresivo de las sanciones impuestas contra Teherán.

Dar marcha atrás "en media hora"

El texto, firmado durante la administración Obama, quedó enormemente debilitado por la retirada unilateral decretada por el presidente Donald Trump en mayo de 2018, y la reimposición de las sanciones estadounidenses, acompañada de amenazas de represalias contra los países que las infrinjan.

Teherán advirtió a principios de mayo que si no se alivian realmente las sanciones, Irán dejaría de cumplir algunas de las disposiciones del acuerdo.

En este sentido, prevé superar el volumen máximo autorizado, previsto en el acuerdo de Viena, de sus reservas de 300 kg de uranio enriquecido al 3.67%.

Y, además, amenazó con enriquecer uranio a partir del 7 de julio por encima del 3.67% autorizado en el acuerdo.

Con todo, un responsable iraní que pidió el anonimato matizó que Teherán podría dar marcha atrás y volver a los límites autorizados "en un plazo de media hora" si hubiera progresos en las negociaciones con los demás firmantes en el crucial tema de las exportaciones petroleras de la República islámica.