• París, Francia |
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  • AFP

Los vehículos diésel anteriores a 2006 ya no podrán circular en las calles de París a partir de este lunes, una medida que hace parte de una campaña para reducir la contaminación en la capital francesa.

Los automovilistas que no respetan esta nueva restricción, que se aplicará entre las 08H00 y las 20H00 entre semana, se enfrentan a una multa de 68 euros (77 dólares), que asciende a 135 euros para camiones y autobuses.

Foto referencial. ARCHIVO/END.

Los vehículos diésel de más de 18 años y los de gasolina de más de 21 años ya estaban prohibidos en París. Esta medida se amplió el lunes a 49 de las 79 comunas del área metropolitana de París, donde viven alrededor de 5.5 millones de personas.

Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en el centro de París, quienes no respetan la nueva norma en los suburbios, donde la dependencia al automóvil es mayor, no se enfrentarán a ninguna multa durante los dos primeros años de prohibición.

Según un informe de Greenpeace, París fue en 2018 la capital europea occidental con mayor contaminación atmosférica por partículas pequeñas, con niveles más altos que en ciudades como Manila o Bogotá.

La calidad del aire se ha convertido en un tema prioritario para los gobiernos de toda la Unión Europea (UE), donde los partidos ecologistas lograron grandes avances en las elecciones de mayo al Parlamento Europeo.

Foto referencial. EFE/END.

Madrid inauguró el año pasado un ambicioso dispositivo de restricción del tráfico, con el objetivo de reducir la contaminación, el ruido y mejorar el espacio público.

El dispositivo "Madrid Central" engloba todo el casco histórico de la capital española, 472 hectáreas, accesible únicamente a los residentes empadronados, camionetas de mercancías, taxis, autobuses, vehículos escolares y fuerzas de seguridad y emergencias.

La contaminación atmosférica mata cada año de forma prematura a 8.8 millones de personas en el mundo, el doble de lo estimado hasta ahora.

Entre 40 y 80% de estos decesos, basados en cifras de 2015, están causados por ataques cardíacos, apoplejías y otros tipos de enfermedades cardiovasculares, según los autores de la investigación publicada en la revista European Heart Journal.

Esto significa que la contaminación atmosférica provoca anualmente más muertes que el tabaco, responsable de 7.2 millones de decesos en el mismo año, según datos de la Organización Mundial de la Salud.