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  • AFP

La peste porcina africana, enfermedad muy contagiosa, que se propaga en granjas porcícolas de Asia, tiene un "impacto significativo" sobre los mercados agrícolas mundiales, en primer lugar en cuanto a los precios de la carne que se dispararon en la primavera boreal, informó este jueves la FAO en un comunicado.

"La enfermedad tiene un impacto significativo sobre los mercados mundiales: los precios de la carne de cerdo aumentaron rápidamente entre febrero y mayo de 2019", señaló la Agencia de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en un estudio sobre este tema.

En el mercado chino, el precio de la carne porcina se disparó entre febrero y marzo, pero se estabilizó merced a la comercialización de "reservas congeladas", añadió la FAO.

Solamente en el mes de mayo, el índice mundial de precios de la carne de la FAO, publicado este jueves, aumentó un 1,5%, el más elevado desde hace más de un año, "a causa de una fuerte demanda de importaciones provenientes del este de Asia para las carnes ovina, porcina y avícola".

"Una demanda que tendría como efecto compensar la escasez de producción interna a causa de la propagación de la peste porcina africana", afirma el organismo.

En Asia, se calcula que la producción de carne de cerdo disminuirá en el 9% en 2019, en 60,7 millones de toneladas, debido a la matanza de cerdos decidida para intentar frenar la propagación de esta epidemia o el deceso de los animales ya afectados por la enfermedad.

En China, primer criador mundial de cerdos, se prevé que la producción descienda en "al menos un 10%" este año, en 49,1 millones de toneladas.

También se esperan caídas de la producción en Vietnam, Camboya, Mongolia y Corea del Sur, advirtió la FAO.

Como consecuencia, Asia aumentaría las importaciones de carne porcina en 5,2 millones de toneladas (+10%), según la misma fuente.

De enero a abril, las importaciones de carne de cerdo por parte de China ya subieron en el 10%, en 570.000 toneladas (peso en canal, unidad utilizada para los porcinos desollados, desangrados y eviscerados).

La FAO está particularmente inquieta por la subsistencia de los 130 millones de familias de criadores de cerdos en China, país en el cual el 30% de la producción nacional proviene de pequeñas explotaciones, también las más expuestas a esta enfermedad.