• Río de Janeiro, Brasil |
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  • AFP

La Policía Federal (PF) y la Aeronáutica de Brasil investigan si el militar detenido en España durante una misión oficial con 39 kilos de cocaína actuó solo o formaba parte de un esquema mayor, informó este viernes el gobierno.

"Las investigaciones están bajo secreto, no puedo revelar nada. Pero éstas nos permitirán saber si fue parte de un esquema o si era un lobo solitario", afirmó el viernes a TV Globo el general Augusto Heleno, ministro jefe del Gabinete de Seguridad institucional (GSI), que asesora al jefe de estado en temas de seguridad nacional y defensa.

"Lo que puedo garantizar es que la justicia militar es rápida y corta de su propia carne. Pueden estar seguros de que en poco tiempo (...) tendremos un resultado de la investigación, con inmediatas consecuencias para los involucrados", añadió Heleno.

Referencial. ARCHIVO/END.

El sargento de la Aeronáutica, de 38 años, era tripulante de un avión de apoyo a la comitiva presidencial que viajó a Japón para participar en la cumbre del G20.

La aeronave despegó de Brasilia el 25 de junio y aterrizó en Sevilla (sur de España). Allí, la Guardia Civil lo arrestó por intentar ingresar con el cargamento de cocaína en una maleta.

Además de las dos investigaciones en Brasil, el militar responderá a las autoridades en España, donde permanece detenido.

Referencial. ARCHIVO/END.

El periódico O Globo indicó este viernes que la Policía Federal brasileña investiga si el militar lavó dinero transfiriendo bienes y propiedades a familiares y amigos; la Fuerza Aérea (FAB), por su lado, investiga si otros militares o civiles participaron de la operación.

El sargento se unió a la FAB en 2000 y desde 2010 integra el Grupo de Transporte Especial (GTE) -encargado entre otras funciones de transportar a la cúpula del gobierno-, cuyos tripulantes pasan por un riguroso proceso selectivo, según la FAB.

De acuerdo con el diario Folha de S. Paulo, el sargento realizó al menos 29 viajes en Brasil y al exterior como miembro del GTE.

Referencial. ARCHIVO/END.

Por tratarse de un avión secundario -donde no viajaban el presidente ni el vicepresidente-, la seguridad no estaba a cargo del GSI sino de la propia Fuerza Aérea.

"Las medidas de seguridad relativas a lo ocurrido en la aeronave de apoyo a la misión presidencial (...) se están investigando", informó la Fuerza Aérea, sin brindar más detalles.