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El Representante Especial de EE.UU. para los asuntos de Venezuela, Elliott Abrams, dijo el viernes que nadie se va a olvidar de Venezuela, que respaldan la convocatoria de desarmar la fuerza especial del gobierno y que la CIDH visitará el país por primera vez en más de una década.

Incluso, señaló que "ninguna dictadura dura para siempre; no obstante, todos los días el régimen ilegítimo de Maduro que persiste, es otro día de represión, tortura, sufrimiento y humillación para el pueblo venezolano”.

Abrams, quien participó en la la conferencia de prensa sobre "Crímenes Internacionales en Venezuela: Ejecuciones Extrajudiciales, Tortura, Presos Políticos y Desplazamiento Forzoso", en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, reiteró que las naciones se unan a la "democracia para repudiar esta violación de derechos humanos" y, los que se no han unido, reconozcan cuanto antes al presidente en disputa, Juan Guaidó.

Sobre las negociaciones que se adelantan en barbados, Abrams señaló que “ espero que nadie sepa lo que verdaderamente sucedió, porque se debe tener confidencialidad. Esperamos que sean exitosas” y aclaró que “el presidente encargado, Guaidó, y su equipo no están negociando en Barbados porque confían en que el régimen" va a salir.

Torturas y violaciones

Durante la presentación del informe, también estuvieron presentes el secretario general de la OEA, Luis Almagro, la directora ejecutiva de CASLA Institute, Tamara Suju, el embajador de Guaidó en la OEA, Gustavo Tarre y el exjefe de la Seguridad Ciudadana de la Alcaldía Mayor de Caracas y expreso político, Iván Simonovis.​

Juan Guaidó, presidente del Parlamento de Venezuela. AFP/END

Al respecto, el represente especial de EE.UU. dijo que no es normal ni aceptable que el pueblo venezolano continúe viviendo "la brutalidad del régimen de Nicolás Maduro".

Incluso, señaló que el informe presentado por la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, presentó las pruebas el abuso y al tortura. Denunció la desaparición de 10 prisioneras de las que aún se desconoce su paradero y se refirió a la negativa del gobierno en disputa de responder a la familia del capitán Rafael Acosta Arévalo para obtener la repatriación de sus restos.

El informe de la CIDH, indicó Abrams, dice que de de enero ha mayo de este año se registraron 1569 homicidios. Citó al Foro Penal, que registró 2 mil persona arrestadas por motivos políticos y casi 700 de estas personas están en calidad de presos políticos, además de centenares de periodistas venezolanos ene le exilio.

La ONG Human Rights Watch "denunció el uso de tácticas de "asfixia, hambruna y choques eléctricos" por parte del gobierno en disputa de Venezuela.

Elliot Abrams (i) y Luis Almagro (d), secretario general de la OEA. AFP/END

Por su parte, el secretario Luis Almagro, se refirió "al ataque militar, y desmedido contra el pueblo pemón para forzar su desplazamiento", el cual, según él, tiene objetivos claros, desde el punto de vista criminal: fortalecer la lógica de operativa criminal en esa zona, en esas comunidades (…) Esa dimensión de trabajo que les permite la explotación de minería ilegal, el narcotráfico y las acciones obviamente de extorsión y contrabando".

Señaló que ahora queda por delante reparar a las víctimas de esa comunidad, los asesinados que, según los informes, son por decenas, más allá de los siete reconocidos por régimen. Esto, enfatizó, llevó a un desplazamiento de por lo menos 1200 pemones para evitar ser masacrados.

La convocatoria de la conferencia estuvo prevista para las 2:30 p.m. (hora local) y ocurrió en el contexto del agravamiento de la crisis política, económica y social que padece Venezuela.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. AFP/END

Países miembros de la OEA, incluyendo a Estados Unidos, han sido clave para visibilizar la crisis, con la denuncia y el respaldo al gobierno encargado que lidera Juan Guaidó.

La mayoría apoya la agenda que busca promover la salida del presidente en disputa Nicolás Maduro del cargo y la posterior celebración de elecciones libres en Venezuela. Washington ha sancionado a entidades y personas cercanas a Maduro, en el afán de poner presión sobre los que lo respaldan.

Maduro retiró su equipo de la OEA y el organismo admitió a la representación de Guaidó, que lidera el embajador Gustavo Tarre.

El presidente en disputa no acepta la presión de la OEA, a la que ha acusado de ser un mecanismo de Estados Unidos para derrocarlo. Incluso, alega que las sanciones económicas de Washington son las causas de la crisis humanitaria en el país.