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  • AFP

Los ministros europeos reiteraron este lunes su llamado a Irán para volver a cumplir con el acuerdo nuclear, considerando que todavía hay tiempo para salvarlo pese a un reducido margen de maniobra por las sanciones estadounidenses.

"Irán todavía está a un buen año de desarrollar un arma nuclear. Creemos que todavía hay una pequeña ventana para mantener vivo el acuerdo", aseguró el canciller británico, Jeremy Hunt, al llegar a una reunión con sus pares en Bruselas.

"Irán adoptó malas decisiones en respuesta a la mala decisión de Estados Unidos de retirarse del acuerdo y de imponer sanciones", resumió su par galo, Jean-Yves Le Drian, reiterando el llamado a Teherán a que "vuelva al acuerdo".

Reino Unido y Francia, junto a Alemania, son las tres potencias europeas que en 2015 en Viena alcanzaron un acuerdo nuclear con Teherán junto a China, Rusia y Estados Unidos. Washington se retiró del mismo de forma unilateral en 2018.

En virtud de este texto, Irán se comprometía a no hacerse con la bomba atómica y a limitar drásticamente sus actividades nucleares, a cambio de una retirada de las sanciones internacionales que asfixiaban su economía.

Ante la reintroducción de sanciones por Washington, Teherán empezó a enriquecer uranio por encima del nivel de 3.67% autorizado en el acuerdo, tal y como confirmó recientemente el Organismo Internacional de Energía Atómica.

Los europeos esperan convencer a los iraníes de su voluntad de ayudarlos con el Instex, el mecanismo de trueque creado para esquivar las sanciones estadounidenses y cuya sede se encuentra en París.

Empresas europeas decidieron no obstante retirarse de Irán por la extraterritorialidad de las sanciones estadounidenses y el comercio con la potencia chiita se hundió, según un diplomático europeo.

Irán no puede exportar petróleo, su principal fuente de ingresos. Sus exportaciones cayeron de los 1.5 millones de barriles diarios a los 700,000, algo insuficiente para mantener una economía viable, según una fuente europea.

"No reconocemos esa extraterritorialidad que Estados Unidos da a sus leyes", apuntó el jefe de la diplomacia española, Josep Borrell, que reconoció una situación "difícil" para salvar el acuerdo por "la actitud de Estados Unidos".