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El vicepresidente brasileño, Hamilton Mourao, recalcó el lunes la necesidad de "flexibilidad y pragmatismo" en cuestiones como la crisis de Venezuela, la relación con Argentina si triunfa el peronismo o los negocios con China, mostrándose una vez más como una voz moderada dentro del gobierno de Jair Bolsonaro.

En el campo interno, el general Mourao insistió en la necesidad de seguir avanzando en reformas económicas de cuño liberal, relegando por el momento la agenda "de costumbres" impulsada por los sectores más conservadores del "bolsonarismo".

"Estamos viviendo un momento de inestabilidad, de competencia entre países (...) un retorno a cierto proteccionismo", y Brasil debe adoptar "una posición en la que tiene que ser flexible y pragmático", dijo Mourao en un encuentro con periodistas extranjeros en Rio de Janeiro.

Hamilton Mourao, vicepresidente de Brasil. AFP/END.

Esa actitud se imprime en varios temas:

Venezuela: "Sin desenlace a corto plazo"

Brasil reconoció, al igual que Estados Unidos y unos 50 países, al opositor Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela, pero Mourao piensa que "esa crisis no tiene un desenlace a corto plazo".

"Existen actores externos como Rusia y China [aliados de Maduro] (…) y una presencia masiva de cubanos que controlan a las milicias bolivarianas y el servicio de inteligencia", ponderó.

Lo mejor que pueden hacer los demás países, añadió, es "ayudar en la búsqueda de una solución concertada que lleve a nuevas elecciones".

China: "Ningún veto a Huawei"

Mourao indicó que Brasil, que en 2020 debe licitar su red 5G, no impuso ninguna restricción a la actividad de la empresa china Huawei, en el centro de recientes controversias entre Pekín y Estados Unidos.

AFP/END.

"No hay ningún veto a Huawei en Brasil. Huawei está aquí hace diez años", dijo el vicepresidente. "No podemos en ningún momento despreciar la relación con China, que es nuestro mayor socio comercial", agregó.

Argentina: "De Estado a Estado"

Bolsonaro tomó partido abiertamente por el presidente Mauricio Macri, que finaliza su mandato este año y busca la reelección, y advirtió que una victoria en octubre de la fórmula Alberto Fernádez-Cristina Kirchner podría desencadenar una crisis económica y humanitaria "como la de Venezuela".

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil. AFP/END.

Mourao, al ser interrogado al respecto, admitió que en el gobierno "hay una hinchada" a favor de Macri, pero aclaró que las relaciones entre ambos países son "de Estado a Estado, independientemente del gobierno".

Prioridad a la economía

Mourao destacó la necesidad de avanzar con la reforma de las jubilaciones (en proceso de aprobación en el Congreso) y en otras medidas económicas, antes de dar espacio a la agenda "de costumbres". Esta última es impulsada por los partidarios de la flexibilización del porte de armas o por las iglesias pentecostales con mucha influencia en el Congreso.

"Tenemos que revertir esta situación de crecimiento bajo y baja productividad; 2019 será un año importante para terminar la reforma de las jubilaciones y encaminar la reforma tributaria (...). Después se podrá pensar en la cuestión política, que está muy vinculada a la cuestión de las costumbres", dijo Mourao.