• Bruselas, Bélgica |
  • |
  • |
  • AFP

La alarma en el sector agrícola europeo por el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur se debe a informaciones erróneas y descontextualizadas, dijo este lunes el comisario europeo de Agricultura, Phil Hogan.

"Ha habido mucha desinformación y datos descontextualizados" sobre el contenido del acuerdo, afirmó Hogan, al llegar a una reunión en Bruselas con los ministros de Agricultura, una "oportunidad" para presentar el texto.

El anuncio de un acuerdo a finales de junio, tras 20 años de negociación entre la UE y el Mercosur, produjo inquietud y protestas entre los productores de carne, especialmente, de Francia, Bélgica o Irlanda.

El comisario irlandés intentó quitar hierro a la inquietud, asegurando que "los agricultores que lean con atención el texto" verán que "la industria ha obtenido beneficios importantes, pero que la UE redujo también el nivel de concesiones en agricultura".

"Nos hemos asegurado de que no llegará a la UE ningún producto del Mercosur que no cumpla las normas alimentarias europeas, (...) por ejemplo, continuaremos decidiendo qué mataderos están autorizados a exportar hacia la UE", defendió.

El principio de acuerdo, al que se le debe ahora dar forma jurídica antes de su firma, aprobación y entrada en vigor, establece "cuotas más que una liberalización completa" en sectores sensibles para los europeos, aseguró Hogan.

El comisario negó además que el acuerdo con el Mercosur contradiga los compromisos de la UE en materia de medio ambiente.

"Los productores de vacuno están en el sur de Brasil y no participan de ninguna manera en los negocios en la Amazonia", señaló, apuntando que el acuerdo prevé la reforestación de "12 millones de hectáreas".

España, uno de los países más favorables al acuerdo, abogó por que la Comisión "evalúe cuáles son los impactos en el conjunto de los sectores" y, de ser negativos, estudiar "cláusulas de salvaguardia", dijo su ministro de Agricultura, Luis Planas.

El representante español apuntó, en el caso de España, al "aceite de oliva, el vino y la fruta" como sectores especialmente sensibles, pero a la vez se mostró optimista con un acuerdo "moderno y equilibrado" en su conjunto.