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Teherán insinuó este miércoles que estaría abierto a un intercambio de petroleros interceptados con Londres, en tanto el propietario de un buque-cisterna con bandera británica incautado por Irán señaló que esperaba realizar progresos tras hablar con su tripulación.

Región estratégica para el suministro mundial de petróleo, el Golfo atraviesa un nuevo periodo de turbulencias desde el embargo por parte de Irán del "Stena Impero", un buque de armador sueco que enarbola pabellón británico, quince días después que el petrolero iraní "Grace 1" sufriera la misma suerte frente a Gibraltar por acción de las autoridades del Reino Unido.

"No queremos tensiones con algunos países europeos", declaró Rohani durante un consejo de ministros, según una transcripción de sus declaraciones publicada en la página web del Gobierno.

Estas declaraciones tienen lugar después de que, por primera vez desde la detención del "Stena Impero", el viernes, el propietario sueco del barco, Stena Bulk, confirmara "que se ha establecido una comunicación directa con la tripulación" del buque.

"El capitán señaló que todos estaban seguros gracias a una buena cooperación con el personal (militar) iraní a bordo", destacó Erik Hannel, quien dirige la empresa armadora.

"Apreciamos este progreso", agregó, diciendo que es "una primera señal de que pronto veremos un progreso positivo por parte de las autoridades iraníes".

Bajo sospecha de incumplimiento del código marítimo internacional", el "Stena Impero" y su tripulación permanecen todavía retenidos en el puerto de Bandar Abas (sur de Irán).

El "Stena Impero". AFP/END

Su detención es "una medida legal" necesaria para "garantizar la seguridad regional", había afirmado el lunes el portavoz del gobierno iraní, Ali Rabi.

"Ningún dron" abatido

La crisis entre Teherán y Londres tiene lugar en momentos de una exacerbación de tensiones entre Teherán y Washington desde la retirada unilateral estadounidense, en mayo de 2018, del acuerdo nuclear internacional firmado en Viena en 2015.

Desde mayo, el sabotaje y ataques contra barcos en el Golfo -imputados por Washington a Teherán, que lo niega- y la destrucción de drones han hecho aumentar todavía más la presión.

Este miércoles, Estados Unidos, aliado de Gran Bretaña, afirmó que "cree" haber abatido un dron iraní el 18 de julio, tras haber anunciado la destrucción de otro ese mismo día.

Pero los Guardianes de la Revolución negaron haber perdido un dron.

"Declaro oficialmente que ningún dron iraní (...) ha sido derribado", señaló el general de división Hosein Salami, comandante de los Guardianes, citado en su web oficial.

"No queremos tensiones con algunos países europeos", declaró Rohani. AFP/END

"Si nuestros enemigos afirman haber derribado drones iraníes, deberían mostrar los restos", añadió.

El martes, ante los primeros desmentidos iraníes, el presidente estadounidense, Donald Trump, insistió en que sus fuerzas habían derribado un dron iraní el 18 de julio.

"Pueden verlo abatido (...) en el suelo", señaló en comentarios publicados en el sitio web de la Casa Blanca.

Por su parte, el 20 de junio, Irán había afirmado haber derribado un dron estadounidense Global Hawk estadounidense que, a su entender, había violado su espacio aéreo, lo que Washington también niega.

"Cese el fuego"

Por otro lado, el presidente iraní insinuó que estaba abierto a participar en negociaciones si observa un "alto el fuego" en la "guerra económica" que según él está llevando a cabo Washington, con sus sanciones contra Irán.

"Algunos países hacen de intermediarios, aunque digan que no lo son y que simplemente están expresando su propio punto de vista", afirmó Rohani.

"Hubo cartas desde ambas partes (...) y eso continúa", añadió.

El 10 de julio, Emmanuel Bonne, asesor diplomático del presidente francés, Emmanuel Macron, viajó a Teherán para trabajar en aras de una distensión.