• |
  • |
  • AFP

El socialista Pedro Sánchez reconoció que no tendrá apoyos suficientes en la votación de este jueves para ser investido presidente del ejecutivo español, tras fracasar en su intento de cerrar una coalición de gobierno con la izquierda radical de Podemos.

"El acuerdo (...) no ha sido posible", dijo ante los diputados, poco antes de que se vote su investidura.

En ella necesitará más síes que noes, pero Podemos anunció que se abstendrá, por lo que Sánchez aunará previsiblemente más negativas que apoyos. Si se confirma el fracaso, tendrá aún de plazo hasta el 23 de septiembre para formar gobierno, o de lo contrario habrá una repetición electoral el 10 de noviembre.

"No saldrá adelante un gobierno que es importante que tenga ya España", tres meses después de que los socialistas ganaran las legislativas del 28 de abril sin mayoría absoluta, agregó Sánchez, destacando que las diferencias con Podemos no estuvieron en el programa, sino en el reparto de ministerios.

Según él, los socialistas propusieron a Podemos cuatro carteras ministeriales (Sanidad, Vivienda, Economía Social e Igualdad), una de ellas con rango de vicepresidencia del ejecutivo.

En su última oferta, Podemos coincidía en pedir Sanidad, Igualdad y una vicepresidencia, pero también solicitaba Trabajo y Ciencia y Universidades.

"Lo único que pedimos son competencias, no sillones", le contestó a Sánchez el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

En su intervención, Iglesias lanzó un ultimátum asegurando que para "salvar" la investidura, está dispuesto a renunciar al ministerio de Trabajo y quedarse con una parte de éste.

Según explicó poco antes el jefe negociador de Podemos, Pablo Echenique, el PSOE quería atribuirles "un papel decorativo que no representa los casi cuatro millones de votantes que nos han votado", y "sin competencias para hacer políticas públicas que mejoren la vida de la gente".

"Todo ha sido una lucha encarnizada de poder", fustigó antes de la votación el conservador Pablo Casado, líder del opositor Partido Popular. "¡Han demostrado que son incapaces de pactar para construir!", les espetó.

"Les separa el ego, que no les cabe en la silla", lanzó a su vez desde la tribuna el presidente del partido liberal Ciudadanos, Albert Rivera, dirigiéndose a Sánchez e Iglesias.

En su última oferta, Podemos coincidía en pedir Sanidad, Igualdad y una vicepresidencia, pero también solicitaba Trabajo y Ciencia y Universidades.

Con sus 123 diputados de un total de 350 en la cámara baja, Sánchez necesitaba a los 42 legisladores de Podemos, indispensables para sumar más síes que noes en el Congreso.

Las consultas se habían prolongado hasta el último minuto, y tanto el PSOE como Podemos recibieron la presión de otras fuerzas indispensables para el éxito de la investidura, como los independentistas catalanes de ERC y los vascos de EH Bildu.

"Se van a arrepentir de lo de hoy", dijo el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, a los líderes de PSOE y Podemos. "Ustedes tienen cuatro años de vida, cuatro años por cuatro ministerios. Es extraordinario, ¡entren en el gobierno y demuestren durante cuatro años que son mejores!", le dijo al líder de Podemos.

Desconfianza mutua

La desconfianza prevaleció entre las dos fuerzas de izquierda, que en las últimas horas no dejaron de acusarse del bloqueo.

"Nos han pedido literalmente el gobierno", dijo a la radio Cadena SER la vicepresidenta saliente del gobierno español, la socialista Carmen Calvo.

Una de las líneas rojas que emergió en la negociación fue el control de Hacienda, rechazado de plano por los socialistas.

"Nosotros no podemos entregar los tributos, la política de ingresos de gasto (...) ¿qué le quedaría al Partido Socialista?", se preguntó.

Sánchez ya perdió la primera votación de investidura el martes, al cosechar más noes que síes en la votación. Podemos había optado por abstenerse, para facilitar la negociación.