• Puebla, México |
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  • AFP

Al menos seis cadáveres, incluido el de un funcionario local secuestrado la semana pasada, fueron hallados en un pozo en desuso de unos 30 metros de profundidad en el estado mexicano de Puebla (centro), informaron este jueves autoridades locales.

El pozo, presuntamente utilizado por un grupo criminal para ocultar los cuerpos de sus víctimas, fue descubierto tras el secuestro Luis Tinoco, funcionario del gobierno estatal, en el municipio de Huejotzingo, a unos 113 kilómetros de Ciudad de México.

Tras las primeras investigaciones del secuestro, fueron detenidos 14 presuntos criminales, incluida una mujer, y se descubrió el pozo, informó la fiscalía.

En el "pozo en que fue encontrado el funcionario estatal, había seis cuerpos íntegros, incluido él, pero continuamos la búsqueda porque hemos extraído restos adicionalmente", explicó el fiscal de Puebla, Gilberto Higuera.

En la zona fue hallado un segundo pozo de unos 60 metros de profundidad, donde las autoridades estiman podría haber más restos humanos.

Hasta 2018, en la zona de Huejotzingo actuaban criminales dedicados al tráfico de combustible robado, pero ante un incremento de la vigilancia surgieron bandas dedicadas al robo de vehículos de carga y delitos como extorsión y secuestro.

Recientemente, las autoridades mexicanas localizaron 12 cadáveres y 11 bolsas con restos humanos en el patio de una casa del occidental estado mexicano de Jalisco, informó el sábado la fiscalía regional.

Decenas de cuerpos en distintos estados de putrefacción han sido encontrados enterrados en casas del estado de Jalisco, bastión del poderoso Cartel Jalisco Nueva Generación.

Según autoridades, la violencia en Jalisco se ha recrudecido desde marzo de 2017 tras una fractura al interior del Cartel Jalisco Nueva Generación, que además rivaliza con grupos criminales del vecino estado de Guanajuato por el control del tráfico de combustible robado, delito al alza en los últimos años.