• Caracas, Venezuela |
  • |
  • |
  • Edición Web

La ausencia del presidente de Bolivia, Evo Morales, del Foro de Sao Paulo que se celebra en Venezuela está lejos de ser un divorcio del gobierno de Nicolás Maduro, señaló este viernes Juanita Ancieta, jefa de la delegación boliviana.

"En ningún momento (hay un alejamiento) porque siempre estamos agradecidos con el pueblo bolivariano, pues nos ha brindado apoyo en momentos difíciles. Bolivia está aquí para dar ese respaldo", dijo Ancieta a la AFP.

Morales, uno de los principales aliados de Maduro en la región, decidió no enviar una delegación oficial al foro que reúne desde el jueves a partidos y organizaciones de izquierda de varios países.

Sin embargo, una representación de su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), encabezada por Ancieta, participa en las actividades en Caracas.

La posibilidad de una presencia de Morales había despertado particular interés luego de que el presidente ultraderechista de Brasil, Jair Bolsonaro, dijera el pasado 19 de julio que "Bolivia está dando señales de querer apartarse del Foro de Sao Paulo" tras un encuentro entre ambos en Brasilia.

Bolsonaro dijo además que esperaba que Morales no participara en la cita.

"Nuestro presidente siempre ha sido sincero, tiene que coordinar también las relaciones bilaterales respetuosas con los presidentes, así no sean de la izquierda, (...) porque somos vecinos aunque no compartamos la ideología", afirmó Ancieta sobre la relación con Bolsonaro.

Hugo Moldiz, exministro de gobierno de Morales, también descartó que el presidente le esté dando la espalda a Maduro, bajo fuerte presión de medio centenar de países, liderados por Estados Unidos, para que ceda el poder al opositor Juan Guaidó, a quien reconocen como mandatario encargado.

"Pensar que el presidente Morales no va a venir por razones de cálculo electoral o de distanciamiento estratégico con Venezuela y Cuba sería un gran error. En Bolivia, cuando se hizo el Foro de Sao Paulo, no fueron los presidentes", declaró a la AFP.

Bolivia necesita el respaldo de Brasil para sumarse como miembro pleno del Mercosur (integrado también por Argentina, Paraguay y Uruguay), al tiempo que negocia la renovación de un contrato de compra-venta de gas natural, que concluye a fines de 2019.