• Río de Janeiro, Brasil |
  • |
  • |
  • AFP

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó este lunes que todavía no hay "ningún indicio fuerte" de que el cacique waiapi hallado muerto en la Amazonía la semana pasada haya sido asesinado, un caso que está siendo investigado por la policía.

Las autoridades también investigan denuncias de que un grupo de mineros ilegales armados invadió el viernes una de las aldeas waiapi del estado de Amapá (norte), tres días después de que el líder fuera hallado muerto en un río.

Rica en oro, manganeso, hierro y cobre, la tierra de los waiapis está en un área remota de la selva, donde enfrentan crecientes presiones de mineros, ganaderos y madereros, especialmente desde que asumió el poder el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien defiende la apertura de la Amazonía para la explotación minera.

Tras los primeros informes de la invasión, conocidos el sábado, equipos de la policía federal y la policía militar se trasladaron al lugar, según el Ministerio Público Federal (MPF), y llegaron el domingo a la aldea, ubicada a unos 300 km de la capital del estado, Macapá.

"Hay varias líneas de investigación en curso y no es posible afirmar lo que ocurrió. Estamos trabajando con varias hipótesis. Es posible que el crimen haya sido practicado por garimpeiros (mineros ilegales), por cazadores o incluso por otros indígenas", declaró el fiscal Rodolfo Soares Ribeiro Lopes, jefe del MPF de Amapá, a la radio nacional EBC.

Pero Bolsonaro afirmó a periodistas el lunes que por ahora "no hay ningún indicio fuerte de que ese indio fue asesinado"

Bolsonaro afirmó que por ahora "no hay ningún indicio fuerte de que ese indio fue asesinado". AFP/END

También dijo que pretende legalizar la minería de pequeño porte (conocida en Brasil como "garimpo") y que los indígenas también deberían tener autorización para practicar la minería en sus tierras, en lugar de estar "presos" como en un "zoológico".

"Las ONG y otros países quieren que el indígena continúe preso en un zoológico como si fuese un animal prehistórico", afirmó el mandatario.

ONU condena asesinato

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó este lunes el asesinato del cacique.

"Es un síntoma preocupante del problema creciente de la intrusión en tierras indígenas -sobre todo en las selvas- por parte de mineros, explotadores madereros y agricultores en Brasil", escribió Michelle Bachelet en un comunicado.

Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. AFP/END

"La política propuesta por el gobierno brasileño de abrir más zonas de la Amazonía a la explotación minera crea riesgos de inducir a incidentes violentos, intimidaciones y asesinatos como el que sufrió el pueblo waiapi la semana pasada", continuó.

La tierra waiapi es uno de los cientos de territorios indígenas demarcados en Brasil desde los años 1980 para el uso exclusivo de sus habitantes, que tienen el derecho a ocupar sus tierras ancestrales garantizado en la Constitución. El acceso a terceros está estrictamente regulado.

Desde que asumió el poder en enero, Bolsonaro está siendo acusado de atentar contra la Amazonía y los pueblos indígenas para beneficiar a las industrias minera, agropecuaria y forestal, que lo apoyaron durante su campaña.

Bolsonaro llegó a cuestionar los datos oficiales de deforestación -que mostraron un aumento de 88% en junio, en relación al mismo mes del año pasado- y considera que existe una "psicosis ambiental" en torno a la protección de la Amazonía.