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Dos jóvenes blancos de estilo paramilitar mataron a 29 personas e hirieron a otras 53, este fin de semana en EE. UU., confirmando los temores de aquellos para quienes el "terrorismo blanco" es ahora la principal amenaza para el país.

En El Paso, el atacante es un hombre blanco de 21 años, oriundo de la ciudad de Allen, cerca de Dallas, a nueve horas en automóvil de El Paso. Mató a 20 personas, incluidos seis mexicanos, e hirió a otras 26, cerca de un supermercado en El Paso, una ciudad con 85% de su población de origen hispano ubicada en la frontera con México.

Trece horas más tarde, en Dayton, Ohio, en el noreste del país, un hombre armado abrió fuego en una concurrida zona del centro, poco después de la 1:00 a.m., dejando 9 muertos y 27 heridos.

El sospechoso, que estaba usando un rifle de asalto con cargadores de alta capacidad y municiones adicionales, fue abatido menos de un minuto después por la policía que patrullaba el vecindario.

¿Quiénes son los tiradores?

Según algunos medios, el nombre del tirador texano es Patrick Crusius. Las autoridades han anunciado que pedirán para él la pena de muerte. Un manifiesto, atribuido al tirador y que circulaba en Internet, denuncia "una invasión hispana de Texas" y evoca los tiroteos que llevó a cabo un supremacista blanco en mezquitas de Christchurch, Nueva Zelanda, el 15 de marzo, con saldo de 51 muertos.

En Dayton, la policía anunció que el autor del tiroteo fue Connor Betts, un hombre blanco de 24 años. Su hermana, Megan Betts, de 22, es una de las víctimas mortales.

"Diabólico"

"Aquí hay dos factores que se combinan", continuó Pete Buttigieg en su análisis en la cadena Fox News: "Por un lado, la debilidad de las políticas reguladoras del mercado de armas y, por otro, el aumento del terrorismo interno inspirado por el nacionalismo blanco".

"No podemos proteger a Estados Unidos de esta amenaza si no estamos listos para nombrarla", afirmó el joven alcalde de South Bend, Indiana. "El Gobierno debe dejar de fingir que es solo una casualidad y que no se puede hacer nada", acotó.

El presidente Donald Trump calificó el tiroteo en El Paso como un "acto de cobardía", sin aludir a los supuestos motivos del sospechoso. Y el alcalde republicano de El Paso, Dee Margo, redujo la tragedia al acto de un "hombre trastornado y puramente diabólico".

Pero incluso para algunos republicanos, esta explicación no es suficiente. "La lucha contra el terrorismo ya es una prioridad, creo que debería incluirse una firme oposición al terrorismo blanco", escribió en su cuenta de Twitter el político George P. Bush, sobrino del expresidente George W. Bush y comisionado de la Oficina General de Tierras de Texas. "Esta es una amenaza real y presente", agregó.

"El supremacismo blanco, como cualquier otra forma de terrorismo, es un flagelo que debe ser destruido", tuiteó la propia hija del presidente, Ivanka Trump.

"Identidad blanca"

En 2017 y 2018, según el New America Analysis Center, la violencia de extrema derecha se ha cobrado más vidas en EE. UU. que los propios ataques yihadistas.

Pero las autoridades, que se habían centrado en la lucha contra la amenaza yihadista después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, han reaccionado lentamente.

"Incluso, bajo el gobierno del demócrata Barack Obama, los servicios de inteligencia a menudo han ignorado las amenazas de extrema derecha por razones políticas", escribió el analista Robert McKenzie en marzo.

Uno de los testigos de tiroteo de El Paso, Texas. AFP/END

El presidente, que se ha hecho eco de la idea de una "invasión" de inmigrantes y lo repite continuamente, se negó a condenar las violentas manifestaciones de derecha en Charlottesville en agosto de 2017 y recientemente llamó a cuatro legisladoras demócratas de minorías a "regresar" a sus países.

"El presidente en persona promueve el racismo y la supremacía blanca", dijo la senadora Elizabeth Warren, que aspira a la candidatura presidencial demócrata para las elecciones de 2020.

El excongresista Beto O'Rourke, que también corre en esa interna, fue aún más lejos al afirmar que Trump "es un racista y azuza el racismo en este país. Y no solo ofende nuestras sensibilidades, sino que fundamentalmente cambia el carácter de este país y lo lleva a la violencia".