elnuevodiario.com.ni
  •  |
  •  |
  • AFP

Air France-KLM declaró que no está convencida de que los sensores de velocidad hayan provocado el accidente del A330 en el que murieron 228 personas. El director general de Air France-KLM, Pierre Henri Gourgeon, afirmó hoy en París que la compañía "no está convencida" de que los sensores de velocidad Pitot (sondas) sean la causa del accidente del Airbus que cayó al Atlántico el 1 de junio cuando volaba entre Rio de Janeiro y París.

El ejecutivo confirmó que se acelerará el programa de reemplazo de las sondas Pitot de los A330 y A340. "Este programa será acelerado pues sabemos que en este accidente hubo un problema en la medida de la velocidad", declaró. Pero al ser interrogado sobre las críticas por la falta de transparencia en la comunicación de Air France desde el accidente, respondió encolerizado: "Porque no estoy convencido de que las sondas son la causa del accidente, no tengo razones para hacer un comunicado".

Las primeras investigaciones realizadas en Francia señalan que el Airbus pudo haber sufrido fallas en los sensores de velocidad, los cuales habrían enviado señales erróneas a los sistemas del aparato. Sin embargo, la causa de la tragedia aún se desconoce. De hecho, una portavoz de la Oficina de Investigaciones y Análisis francesa (BEA) encargada de las investigaciones técnicas afirmó hoy que "todavía no hay vínculos establecidos" entre las sondas Pitot y el accidente, que se produjo a 1.100 km de la costa noreste brasileña.

Un submarino nuclear francés comenzó ayer a buscar las cajas negras del Airbus, con las que se espera esclarecer el desastre. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas francesas informó en París de que el "Emeraude" ya se integró a la flotilla franco-brasileña que busca cuerpos y restos. El "Emeraude" está dotado de equipos para detectar objetos en grandes profundidades. Si las señales sonoras de las cajas son localizadas, descenderán a recogerlas robots embarcados en el buque francés de exploración submarina "Pourquoi pas" que, según Brasil, llegará mañana.

El área de búsqueda tiene profundidades de hasta 3.500 metros y un suelo muy accidentado pues es parte de la cordillera Mesoatlántica que está entre Brasil y África, explicó el portavoz de la Marina brasileña Giulsemar Tabosa. Estados Unidos anunció el envío de equipos de escucha capaces de detectar señales hasta en profundidades de 6.000 metros.

Las cajas negras, que en realidad son de color naranja, guardan las conversaciones de la cabina y los datos del funcionamiento del avión. Cuentan con un dispositivo que emite señales sonoras durante 30 días. El avión desapareció la noche del 31 de mayo al primero de junio. Al parecer afrontó fuertes turbulencias y desapareció tras emitir una última señal a unos 653 km de la costa noreste de Brasil a las 02h14 GMT del lunes.