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El tiroteo que dejó 22 muertos en la ciudad de El Paso, Texas, cristalizó el miedo con el que viven muchos latinos en Estados Unidos, quienes denuncian el racismo atizado por el discurso del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ya criticó lo ocurrido y dejó sobre el tapete imponer una pena muerte “rápida” a los responsables de muertes masivas.

Que “esta pena capital se aplique de forma rápida, decisiva y sin años de retraso innecesario”, propuso Trump este lunes.

El autor del tiroteo en El Paso ha sido identificado como Patrick Crusius, un hombre blanco de 21 años, quien condujo 9 horas desde Dallas para perpetrar la matanza en esta ciudad fronteriza con la localidad de Ciudad Juárez, en México, donde según el censo, un 83% de la población es hispana.

Según los reportes de prensa, Crusius denunció en un manifiesto en Internet una “invasión hispana” en Texas.

“Él atacó a los hispanos, porque se sabe cómo está nuestra situación actualmente con nuestros representantes políticos”, dijo a la AFP Aleli Fernández. “Es triste ver que alguien te ve a ti, a tu familia y a tus seres queridos como invasores”, contó.

El canciller de México, Marcelo Ebrard, dijo el lunes que el tiroteo en la ciudad estadounidense El Paso “es un acto de terrorismo contra mexicanos”, tras confirmar la muerte de al menos 8 connacionales entre las 22 víctimas fatales reportadas.

El tiroteo que dejó 22 muertos en la ciudad de El Paso, Texas, cristalizó el miedo con el que viven muchos latinos en Estados Unidos. AFP/END

“Consideramos que es un acto de terrorismo, en este caso efectuado en territorio de los Estados Unidos, pero de terrorismo contra mexicanos”, dijo a periodistas Ebrard, al referirse a la masacre durante una visita a El Paso.

Trump planea visitar el sitio este miércoles

En sus declaraciones, el mandatario de Estados Unidos ha evitado referirse a un programa de control de armas y ha tratado el asunto como un problema de salud mental.

Las masacres del sábado en una tienda en El Paso, con 22 muertos, y del domingo en un bar en Dayton, que se cobró 9 vidas, se convirtieron en los tiroteos masivos número 250 y 251 de 2019 en el país, según la ONG Gun Violence Archive, que los cataloga así cuando hay al menos cuatro víctimas, ya sean heridos o muertos.

En su discurso del lunes, Trump denunció “la glorificación de la violencia”, en particular, el papel de Internet y de los “horripilantes y espeluznantes videojuegos” para radicalizar a “mentes perturbadas”, y llamó a reformar las leyes de salud mental “para identificar mejor a las personas con trastornos”.

“La enfermedad mental y el odio aprietan el gatillo, no las armas”, afirmó Trump, quien dijo además que los culpables de matanzas deberían enfrentar la pena de muerte, prohibida en casi la mitad del país, y pidió leyes para que “esta pena capital se aplique de forma rápida, decisiva y sin años de retraso innecesario”.

Pero no ahondó sobre sus tuits de la mañana, en los que dijo que debería considerarse una mayor verificación de antecedentes para comprar armas, sugiriendo además que cualquier reforma de la ley de armas debería estar vinculada a cambios en las leyes de migración.

Las masacres del sábado en una tienda en El Paso, con 22 muertos, y del domingo en un bar en Dayton, que se cobró 9 vidas, se convirtieron en los tiroteos masivos número 250 y 251 de 2019 en el país. AFP/END

Una legislación que exige una verificación más estricta de los antecedentes de posibles compradores de armas fue aprobada en febrero en la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, pero no ha sido votada en el Senado, liderado por republicanos.

“El hecho de que él (Patrick Crusius ) decidiera venir aquí, a la zona más poblada de El Paso, y probablemente la más hispana y decidiera hacer eso, a esa hora, es muy difícil de llegar a comprender”, dijo a la AFP Dominique Díaz, una mujer de 54 años, que participó en una vigilia el domingo.AFP


Mercado poco regulado

Tras los tiroteos de este fin de semana en Estados Unidos se ha reabierto el debate sobre el control de armas.

El derecho al porte de armas está inscrito en la Constitución estadounidense y un tercio de los adultos declara tener al menos un arma de fuego.

En el mercado se pueden comprar fácilmente todo tipo de armas, desde un fusil de asalto a una pistola rosa para niña.

A nivel federal, no hay ninguna norma para regular las ventas entre particulares, que representan cerca de un tercio de las transacciones.

Pero cada vez que hay una matanza, emergen voces que piden que haya controles reforzados y la prohibición de las armas de fuego más mortíferas.AFP/END

En las tiendas, el vendedor debe revisar los antecedentes penales del comprador antes de entregarle el arma y algunas condenas por incidentes de violencia pueden bloquear la transacción.

Pero cada vez que hay una matanza, emergen voces que piden que haya controles reforzados y la prohibición de las armas de fuego más mortíferas.