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Donald Trump, presidente de Estados Unidos, llega a El Paso, Texas, como parte de un viaje que buscará enviar un mensaje conciliatorio que apunte a la unidad nacional.

El avión presidencial Air Force One, procedente de Dayton, en Ohio, donde un tiroteo dejó nueve muertos el domingo, aterrizó a las 14H30 hora local (20H30 GMT) en El Paso, donde murieron 22 personas el sábado, según un fotógrafo de la AFP.

Más temprano en Dayton, Trump visitó junto a su esposa Melania a los pacientes y al personal médico del hospital Miami Valley, informó la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham.

Otros manifestantes acudieron al lugar para apoyar a Trump, una muestra del dividido panorama que enfrenta Estados Unidos de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.

Antes de despegar rumbo a Dayton, Trump dijo que su "retórica" une a las personas.

"Mis críticos son políticos, están tratando se sacar réditos. Y en muchos casos están aspirando a la presidencia", dijo el presidente.

Trump defendió el martes que es "la persona menos racista" pero en sus discursos y tuits de campaña ha repetido la idea de que la frontera con México sufre una "invasión". En mayo, el presidente se rió y bromeó cuando en un mitin, uno de sus partidarios gritó que deberían "disparar" a inmigrantes irregulares.

Trump también emprendió una ruda campaña contra congresistas demócratas pertenecientes a minorías.

El atacante de El Paso, un hombre blanco de 21 años que fue capturado vivo, publicó un manifiesto en el que aseguró que el ataque era "una respuesta a la invasión hispana de Texas".

Trump y sus opositores están de acuerdo en calificar los dos incidentes como actos de "terrorismo".

Las masacres perpetradas por atacantes que actúan en solitario son habituales en Estados Unidos, donde las armas son fáciles de obtener legalmente.

Los defensores más acérrimos del derecho a portar armas mantienen desde hace mucho tiempo que las tragedias no son más que eventos aleatorios.

En un discurso el lunes, Trump consideró el "racismo, la intolerancia y la supremacía blanca" como "ideologías siniestras".

El miércoles Trump dijo a los periodistas que tanto él como los líderes del Congreso apoyan un cambio en la legislación para impedir que personas con problemas mentales porten armas, imponiendo mayores controles.