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  • AFP

El presidente saliente Mahmud Ahmadinejad encabezaba los resultados de la elección presidencial de hoy en Irán, con el 69% de los votos de un 19% escrutado, anunció el presidente de la Comisión Electoral, Karman Daneshju. El ultraconservador Ahmadinejad obtuvo 3.462.548 votos, contra 1.425.678 de su rival más cercano, el conservador moderado y ex primer ministro Mir Hosein Musavi, lo que representa un 69,04% y un 28,42% respectivamente, manifestó Daneshju. El presidente de la Comisión Electoral no precisó de dónde provenían los resultados y sólo experesó que eran de todo el país.

Por su parte, la agencia oficial IRNA informó que "sobre la base de las informaciones conseguidas, el doctor Ahmadinejad obtuvo la mayoría de los votos y supera ampliamente a Mir Hosein Musavi", el conservador moderado que también reinvindicó su victoria. "Según las informaciones que hemos obtenido, soy el ganador de estas elecciones con un margen importante", declaró Musavi, al leer un comunicado ante la prensa.

"Agradezco la presencia extraordinaria de electores (...) Hemos tenido personas que no habían ido nunca a votar. Todo el mundo lo ha constatado. Hemos tenido filas de espera en las que la gente ha esperado dos y tres horas para votar", agregó. En la nota leída, Musavi aseguró que sus interventores habían constatado falta de papeletas en algunas ciudades y que "algunas de nuestras sedes fueron atacadas". "Con el apoyo del pueblo, perseguiré a las personas que han originado estos actos ilegales", advirtió Musavi, quien también fue primer ministro de Irán.

Irán acude masivamente a estas elecciones
En Hoseiniyá Ershad, una gran mezquita del centro de Teherán, más de cien personas hacían cola por la mañana, una hora antes del inicio de los comicios, para votar en las elecciones presidenciales, señal de una movilización sin precedentes del electorado. La afluencia era tal que una hora después de que este colegio electoral abriera sus puertas, el número de electores esperando su turno superaba las 700 personas.

En el interior de la mezquita se instalaron dos filas para votar: las mujeres de un lado y los hombres del otro. "Acabo de llamar a mi esposo y a mis hijos para que vengan inmediatamente a votar. Si llegan tarde, tendrán que esperar horas", explica Mahine, una iraní de 46 años. Para Ayub Mehrabi, un funcionario de 28 años, el presidente saliente Mahmud "Ahmadinejad es el más competente".

"Vengo del sur", donde están las zonas populares, "y votaré por (el ex primer ministro Mir Hosein) Musavi. Mi marido perdió su empleo. Nuestros ingresos apenas alcanzan los dos millones de riales (200 dólares) mensuales", explicó Saadat Mir-Ebrahimi, una peluquera de 43 años, que en 2005 votó por Ahmadinejad, que ahora aspira a un segundo mandato.

Poco después de su inesperada victoria en 2005, el presidente ultraconservador aplicó una política populista, afirmando que buscaba favorecer a las clases populares. Pero fue criticado por muchos economistas por su mala gestión de los fondos públicos, en particular la inyección masiva de petrodólares, que condujo a una fuerte inflación (23,6%), sin conseguir reducir el desempleo y la pobreza.

En toda la ciudad, de los barrios ricos del norte a las zonas populares del sur, pasando por el centro, se repetían hoy las mismas imágenes: largas filas de electores bajo un sol inclemente. "La prioridad es el empleo, la inflación, la vivienda, el matrimonio de los jóvenes y obviamente la libertad de expresión", declaró Haleh Alizadeh, azafata de 23 años, que votará en la escuela Shohadaye Resaneh, en el centro de Teherán.

Unos 560 electores ya habían votado en esa escuela y unos 400 esperaban en el patio, contra un total 700 votantes registrados en 2005. Esta amplia movilización de los electores, sin precedentes en Irán, se produce tras una ruidosa campaña de los partidarios de Musavi. Decenas de miles de ellos se quedaron en las calles de Teherán y de otras ciudades del país hasta altas horas de la madrugada.

Buen ambiente en campaña electoral
En los últimos días de campaña, los partidarios de Ahmadinejad también se movilizaron. Los seguidores de los dos principales candidatos se enfrentaron en un buen ambiente. Aunque las escenas de jóvenes bailando y cantando en las calles no gustaron demasiado a conservadores y religiosos.

"Votamos por Ahmadinejad para acabar con estos actos de inmoralidad", afirmó Roghieh, de 40 años, en la mezquita Jameh Ershad, situada en un barrio popular del sur de Teherán. "Tenemos que darle cuatro años más para que termine lo que empezó". Al acercarse a las zonas populares de Teherán, son más númerosos los partidarios del presidente saliente. Pero no todos votarán por Ahmadinejad.

"La inflación es terrible. Los matrimonios son menos frecuentes y los jóvenes sufren mucho de la política del gobierno", declaró Nahid, que vino a votar con su padre Ebrahim Taghipur. Los debates televisivos, organizados por primera vez en Irán y en los que Ahmadinejad acusó de corrupción al ex presidente Akbar Hachemi Rafsanyani, que apoya a Musavi, considerado un moderado, parecen haber influenciado a los electores. "Los que apoyan a Musavi son traidores", afirmó Hasan Abedi, un iraní de 65 años, que fue a votar con toda su familia.

El presidente estadounidense Barack Obama indicó hoy que un “cambio es posible” en Irán. “Estamos entusiasmados de que en Irán tenga lugar lo que al parecer es un fuerte debate”, declaró Obama a los periodistas. “Y obviamente tras el discurso que pronuncié en El Cairo, trataremos de enviar un claro mensaje de que creemos que existe una posibilidad de cambio, y de que en última instancia son los iraníes los que deciden”, agregó.

Participación "récord"
Los centros electorales abrieron sus puertas para la elección presidencial en un escrutinio en el que el presidente saliente, Mahmud Ahmadinejad, busca su reelección y en donde se espera una participación "récord", según fuentes ministeriales. "Hay muchos electores apenas comenzó el escrutinio, los informes de las provincias indican lo mismo", afirmó Kamran Daneshju, jefe de la comisión electoral del ministerio, al visitar un centro electoral en Teherán.

Daneshju pronosticó el miércoles una participación "récord" en este escrutinio en el que Ahmadinjad, la segunda persona más poderosa del régimen después del guía supremo el ayatolá Alí Jamenei, se enfrenta al ex primer ministro Mir Hosein Musavi, entre otros. Se considera a la participación un factor clave que le permitiría a Musavi enfrentar a Ahmadinejad en una segunda vuelta, si no se impone al presidente saliente en la primera ronda.

En la segunda vuelta de la elección presidencial de 2005, cuando Ahmadinejad, casi un desconocido en aquel momento, venció al ex presidente Akbar Hachemi Rafsandjani para sorpresa de todos, la participación alcanzó el 60%. Varios centenares de electores se presentaron en la principal oficina de voto de la capital iraní, en donde votó el ex ministro de Interior, Ali Akbar Nateq Nuri que estimó, al ver la afluencia, que la participación sería "más importante que en otras elecciones".

Según Daneshju "hay muchas posibilidades de que se extienda de una hora" la apertura de los centros de voto ya que "la participación parece ser más importante que en otras ocasiones". Unos 46 millones de electores deben concurrir a las urnas cuyo cierre está previsto a las seis de la tarde, aunque ya el miércoles el gobierno indicó que podría extender hasta la medianoche la apertura de los centros electorales."Los resultados serán publicados dentro de las 24 horas" tras el cierre del escrutinio, agregó Daneshju.