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Una veintena de agencias policiales locales, estatales y federales, incluido el FBI, se encontraban en Portland, Oregón, el sábado para ayudar a la policía local a vigilar un acto de la extrema derecha que se prevé atraerá a manifestantes de todo Estados Unidos.

Autotitulados antifascistas han prometido enfrentar el acto, en tanto líderes de la extrema derecha exhortaron a sus seguidores a participar en la protesta por el arresto de seis militantes en días previos al evento.

El presidente Donald Trump tuiteó por la mañana que “se observa a Portland muy estrechamente” y que las autoridades federales estudian “nombrar a ANTIFA una ORGANIZACIÓN DE TERROR”.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. AFP/END.

Joey Gibson, dirigente de Patriot’s Prayer, una organización que no participa del evento pero que organizó actos similares en 2017 y 2018 que culminaron con violencia, se entregó el viernes bajo una orden de arresto penal por disturbios en la calle.

En un video transmitido en vivo por Facebook, Gibson acusó a la policía de tendenciosidad política al arrestarlo a él pero no a los enmascarados que golpearon al bloguero de derecha Andy Ngo en un acto el 29 de junio que atrajo la atención del país sobre esta pequeña ciudad liberal.

Los contra-manifestantes debaten con grupos de extrema derecha. AFP/END.

Un video de ese ataque se volvió viral y llevó a los Proud Boys, organización calificada de promotora del odio racial por el Southern Poverty Law Center, a organizar el evento del sábado.

A este grupo se sumaron el grupo nacionalista blanco American Guard y la milicia de ultraderecha Three Percenters, en tanto se prevé que asistirá el grupo neonazi Daily Stormer. Oath Keepers, una milicia de ultraderecha que se declara “patriota/conservadora”, dijo que no participará porque los organizadores no han excluido a los supremacistas blancos.