• La Paz, Bolivia |
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  • AFP

La gobernación de Santa Cruz de la Sierra (este de Bolivia) declaró "desastre departamental" por los incendios que habrían afectado a unas 300.000 hectáreas, mientras brigadistas intentan sofocar el fuego que amenaza una reserva ecológica, informaron este domingo las autoridades.

El ministro de Defensa, Javier Zabaleta, anunció que sobrevolaría la zona para evaluar la situación, luego de que el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, declaró "desastre departamental por la magnitud de los incendios".

Zabaleta dijo el domingo en rueda de prensa en un aeródromo de Santa Cruz, a 900 km de La Paz, que "toda la guarnición militar" de ese departamento, considerado el motor económico boliviano, fue puesta "en apronte".

Según el viceministro de Defensa Civil, Oscar Cabrera, el incendio forestal se ha focalizado en las proximidades de la reserva ecológica de Tucavaca (de 262.000 hectáreas) y de las poblaciones de Chochís y Santiago de Chiquitos.

Además de los centenares de brigadistas que combaten el fuego desde tierra, el ministro de Defensa confirmó que dos helicópteros operan desde el aire. "Podemos llegar a cinco helicópteros entre hoy día y mañana", sostuvo.

Una reunión de los gobiernos central y regional, prevista para este domingo, establecerá la magnitud del incendio.

La quema de campos de cultivo, que en Bolivia recibe el nombre de "chaqueo", es una práctica ancestral. Imagen referencial. Archivo/END

"La gobernación ha sacado un dato que tiene que ser validado por la ABT (Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra), que son 300.000 hectáreas, pero eso está sujeto a esa verificación", reportó Cabrera.

Otro foco de fuego se expandió el sábado por unas 600 hectáreas en los alrededores del aeropuerto internacional de Viru Viru, que sirve a Santa Cruz, pero fue prontamente sofocado, según el estatal Servicio de Aeropuertos Bolivianos (Sabsa).

La gobernación de Santa Cruz había declarado hace diez días alerta roja en esa región por la aparición de más de 2.000 focos de calor en su territorio, producto de la quema de pastizales para la siembra en la época de invierno.

La quema de campos de cultivo, que en Bolivia recibe el nombre de "chaqueo", es una práctica ancestral, con la creencia de que la ceniza mejora la calidad de la tierra para la siembra.