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Dos soldados estadounidenses murieron el miércoles en Afganistán durante una "operación", anunció la OTAN, sin dar detalles sobre las circunstancias del incidente.

Con estas muertes el saldo de militares estadounidenses fallecidos en Afganistán desde principios de año asciende a 11. En todo 2018 murieron 12 soldados de Estados Unidos, que lidera la misión de la OTAN.

Estados Unidos mantiene desde hace meses conversaciones directas con la cúpula de los talibanes afganos en Catar para intentar alcanzar un acuerdo de paz.

Las negociaciones fueron interrumpidas hace 10 días para que el enviado especial estadounidense, Zalmay Khalilzad, pudiera llevar a cabo "consultas".

El acuerdo incluiría, según el deseo de Washington, una retirada casi completa de las tropas estadounidenses de Afganistán.

Washington, "listo" para concluir negociaciones con talibanes en Afganistán

Estados Unidos se siente "listo" para cerrar las negociaciones con los talibanes que se retomarán en los próximos días con vistas a alcanzar un acuerdo que permita al presidente Donald Trump retirar las tropas de Afganistán después de 18 años de conflicto.

Dos soldados de Estados Unidos mueren en Afganistán / Archivo "De vuelta a la carretera de nuevo. Primera etapa en Doha, donde intentaremos concluir los asuntos pendientes. Estamos listos. Veamos si los talibanes también", escribió en un tuit el delegado de Estados Unidos para las conversaciones de paz en Afganistán, Zalmay Khalilzad.

Las dos partes, que comenzaron hace un año este diálogo directo e inédito, ya mostraron su optimismo por el "progreso excelente" después de la última ronda de negociaciones celebrada hace diez días en Doha, la capital de Catar.

La administración Trump no oculta que espera que este nuevo cara a cara sea el último y conduzca a un acuerdo histórico entre ambas partes. "Las discusiones van bien", dijo el martes el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo.

Dos soldados de EEUU muertos en Afganistán / Archivo Aunque los supuestos avances en las posturas se vienen anunciando desde principios de agosto, desde entonces la violencia recuerda lo difícil que será poner fin a la guerra más antigua en la que participa Estados Unidos, desatada por la invasión de Afganistán a raíz de los ataques del 11 de septiembre de 2001 para desalojar a los talibanes, acusados de proteger al grupo yihadista Al Qaida.

El sábado, sin ir más lejos, un atacante suicida del grupo Estado Islámico hizo explotar un artefacto en una boda, ataque en el que murieron 63 personas.