• Sao Paulo, Brasil |
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  • AFP

El estado de Río de Janeiro registró 194 muertes en intervenciones policiales en julio, el balance mensual más alto desde 1998, año en que se comenzaron a contabilizar estas muertes, informó el Instituto de Seguridad Pública (ISP) este miércoles.

El número representa un aumento de 49% en comparación con el mismo período del año pasado, en el que se registraron 130 decesos.

En los primeros siete meses del año, 1.075 personas perdieron la vida en intervenciones policiales en el estado de Río, cuya capital homónima es emblema turístico del Brasil, un incremento de 19,6% frente al mismo período de 2018.

El gobernador de Río, Wilson Witzel, fue elegido el año pasado con una política de mano dura frente a la delincuencia que en los últimos años tuvo un fuerte incremento, en la misma línea que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

Witzel promueve el recurso de usar francotiradores contra personas armadas en las favelas y el martes celebró la puntería de uno de ellos que abatió a un individuo que mantuvo durante casi cuatro horas un autobús parado con 37 rehenes en un puente.

El secuestro de autobuses tiene algunos precedentes en Río.

En agosto de 2011, uno de ellos dejó tres heridos en pleno centro de la ciudad.

En junio de 2000, una rehén fue asesinada y el atacante falleció tras ser capturado por las autoridades. Ese hecho inspiró una película.

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil. EFE/END

En estos meses hubo igualmente intervenciones que se saldaron con varios presuntos delincuentes muertos y varias víctimas de balas perdidas de tiroteos, seis de ellos la semana pasada.

Una de las escenas más dramáticas registradas este año en Río fue el fusilamiento con 83 tiros de un músico y colector de papel a manos de militares del ejército, en una operación en un barrio de la zona oeste de la ciudad. Los efectivos dispararon más de 240 balas al vehículo donde el músico y su familia circulaban a plena luz del día.