• La Paz, Bolivia |
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Una huelga de choferes paralizó este martes el transporte urbano de la capital boliviana La Paz en rechazo a nuevas rutas del servicio municipal, a las que consideran una forma de competencia directa para su sector.

Desde el amanecer, miles de afiliados del sindicato de choferes, que agrupa a propietarios de vehículos de transporte colectivo urbano y a sus asalariados, cortaron calles y avenidas de La Paz, y luego confluyeron en una masiva concentración en el centro de la ciudad, donde ratificaron su oposición a los buses municipales.

La línea municipal de autobuses opera desde 2014, pero la apertura de un nuevo tramo a la residencial zona de Achumani, despertó la ira de los choferes sindicalizados.

En la inauguración de esa línea, el domingo último, los choferes se enfrentaron con los vecinos, que defienden el servicio municipal, lo cual dejó como saldo decenas de lesionados y tres flamantes autobuses apedreados. Cuatro transportistas se encuentran detenidos preventivamente.

Rubén Sánchez, dirigente del sindicato de los choferes, pidió la libertad de los detenidos y anunció "nuevas movilizaciones en las calles en defensa de nuestros puestos de trabajo" y el desacato a las normas municipales de ordenamiento vial.

El servicio de transporte urbano de La Paz es fuertemente criticado por la población debido al incumplimiento de sus horarios y tramos, y al mal estado de conservación de sus unidades.

Evo Morales, presidente de Bolivia. AFP/END

Bautizado Pumakatari, el servicio municipal de buses consta de seis líneas que cumplen horarios preestablecidos y cubren las 24 horas del día.

Sin embargo, a poco de su estreno, se vio obligado este martes a suspender sus servicios por temor a nuevas represalias de los choferes.

Como consecuencia de la huelga de transporte, se formaron largas filas desde temprano para el servicio teleférico, un ramal aéreo de unos 30 km, que alivió para algunos la falta de autobuses, microbuses y taxis.