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Los inversores extranjeros en África deben cuidarse de no endeudar excesivamente a las naciones receptoras, lanzó el viernes el primer ministro japonés Shinzo Abe durante una cumbre sobre el continente africano, en una alusión apenas velada a los gigantescos proyectos chinos en la región.

"Al aportar una asistencia a África, debemos tener en cuenta la carga de la deuda del país que recibe esta ayuda, e impedir que ese peso sea excesivo" declaró Abe en la rueda de prensa que cerró la Conferencia internacional de Tokio sobre el desarrollo de África (Ticad) que congregó a más de 50 países del continente en Yokohama, en los suburbios de la capital nipona.

China, que ya se ha adelantado a Japón con su propia conferencia sobre el desarrollo en África, ha prometido además más inversiones: 60.000 millones de dólares en nuevas financiaciones que han sido decididos en la cumbre China-África del año pasado, el doble de lo comprometido en la precedente Ticad, en 2016.

Formación de expertos

El proyecto de infraestructuras de las "Nuevas rutas de la seda", lanzado en 2013 por Pekín para unir Asia, Europa y África con China, fue acusado de favorecer a empresas y a trabajadores chinos en detrimento de las economías locales, y de sumir a los países receptores en una gran deuda, además de ignorar derechos humanos y medioambientales.

"Si los países asociados quedan profundamente endeudados, ello lastra los esfuerzos de todo el mundo para ingresar en los mercados", aseguró el jueves Abe ante los dirigentes africanos.

El portavoz del ministerio chino de Exteriores, Geng Shuang no tardó en reaccionar, y calificó desde Pekín estas advertencias de "especulaciones no razonables".Archivo/END

El portavoz del ministerio chino de Exteriores, Geng Shuang no tardó en reaccionar, y calificó desde Pekín estas advertencias de "especulaciones no razonables".

Abe había aprovechado la ocasión para promover los dispositivos de financiación japoneses apoyados por el gobierno que, según él, le dan prioridad a las inversiones "de calidad".

Sin embargo una nueva cifra sobre el total de futuras inversiones japonesas en África no fue divulgada el viernes.

"Recursos humanos"

Pero los analistas no esperan que Japón se libre a una carrera de cifras con China.

Tokio opta por diferenciarse mediante su voluntad de acompañar sus inversiones con un "desarrollo de los recursos humanos", según los términos usados por un diplomático encargado de la Ticad, y que no dudó en citar a China como contraejemplo.

Desde la creación de la Ticad en 1993, el Japón "no ha dejado de apoyar un desarrollo centrado en los seres humanos, respetando al mismo tiempo la iniciativa africana. La idea de que los recursos humanos están en el centro del desarrollo es producto de la experiencia de los japoneses", se vanaglorió el viernes Abe, al responder a una pregunta sobre la particularidad de los inversores japoneses respecto a los de China, Europa o Estados Unidos.

La séptima edición de la Ticad, que se celebró a lo largo de tres días, puso el acento en las inversiones del sector privado más que en la financiacion pública al desarrollo.

Por ejemplo, un acuerdo preliminar fue firmado el jueves entre el gobierno marfileño y el gigante nipón del automóvil, Toyota, para implantar en un futuro una fábrica de ensamblaje de vehículos en Costa de Marfil. Sin embargo este proyecto no ha sido aún precisado.

China, que ya se ha adelantado a Japón con su propia conferencia sobre el desarrollo en África, ha prometido además más inversiones: 60.000 millones de dólares en nuevas financiaciones. AFP/END

En fin, durante un panel celebrado el jueves sobre la gestión de los bosques --un tema que preocupa a todo el planeta por los incendios en la Amazonía-- un alto responsable de la República democrática del Congo fue más directo.

"En mi país hay inseguridad, y en muchos países africanos hay demasiada inseguridad" declaró Benjamin Toirambe, secretario general del ministerio congoleño de Medio Ambiente y de Desarrollo duradero. Pero "es gracias en primer lugar a las inversiones privadas que se pueden gestionar correctamente los recursos forestales", aseguró.